El Ciclón igualó 1-1 ante el Santos de Neymar por la tercera fecha de la Copa Sudamericana. Alexis Cuello abrió el marcador con un golazo y Gabigol lo empató para los brasileños en un duelo intenso que dejó sensaciones encontradas.
San Lorenzo protagonizó una noche de jerarquía internacional en el Nuevo Gasómetro, pero debió conformarse con un empate 1-1 frente a Santos por la tercera fecha de la CONMEBOL Sudamericana 2026. En un partido vibrante, el equipo de Gustavo Álvarez mostró pasajes de gran nivel, fue superior durante buena parte del encuentro, pero no logró sostener la ventaja y dejó escapar dos puntos importantes en la pelea por el grupo.
Desde el arranque, el partido se jugó con intensidad. Ninguno cedió protagonismo y la presión alta marcó el ritmo. En ese contexto, San Lorenzo logró imponerse a partir del trabajo de Reali, Giuli y Alexis Cuello, que empujaron al equipo varios metros hacia adelante.
El Ciclón avisó temprano. Andrés Auzmendi tuvo dos chances clarísimas antes de los 15 minutos: primero definió incómodo ante la salida del arquero y luego le sacaron una pelota sobre la línea tras un cabezazo de Romaña. También el propio defensor colombiano estuvo cerca de abrir el marcador.
La superioridad azulgrana encontró premio a los 28 minutos con una joya de Alexis Cuello. El delantero sacó un remate desde casi 30 metros y la clavó junto al palo izquierdo para desatar el delirio en el Bajo Flores.
San Lorenzo dominaba, pero ante un rival de jerarquía cualquier distracción se paga. Y Santos lo demostró con una acción brillante: Rollheiser combinó con Neymar, el brasileño devolvió de primera y Gabigol definió con clase para el 1-1 en una jugada de altísima factura técnica.
El empate enfrió el impulso del local, aunque nunca perdió del todo el control. Y tras el descanso, volvió a mostrar su mejor versión, presionando alto y jugando nuevamente cerca del área brasileña.
Sin embargo, el desgaste comenzó a sentirse. Neymar, lejos del área, empezó a tener menos influencia, mientras que San Lorenzo perdió profundidad tras algunas modificaciones. El ingreso de Barrios aportó energía, pero la salida de Giuli y Reali le restó peligro al ataque.
En el tramo final el partido se volvió desprolijo, el cansancio pesó y Santos eligió cuidar el punto sin asumir riesgos.
Para San Lorenzo quedó una sensación ambigua: el valor de haber competido de igual a igual —e incluso mejor— ante el rival más exigente del grupo, pero también la frustración de haber dejado pasar una oportunidad importante para encaminar la clasificación directa a octavos.
El Ciclón mostró que puede pelear. Ahora deberá ir a buscar en Brasil los puntos que se le escaparon en casa.