El Granate se impuso 1-0 en La Fortaleza por la tercera fecha de la Copa Libertadores. Agustín Cardozo, desde el banco, marcó el gol del triunfo para alcanzar a los ecuatorianos en la cima del Grupo G.
Lanús consiguió una victoria clave en la Copa Libertadores al derrotar 1-0 a Liga de Quito en el Estadio Néstor Díaz Pérez, por la tercera fecha de la fase de grupos, en un partido muy disputado que se definió por detalles.
El comienzo fue trabado, con dos equipos que se estudiaron y casi no concedieron espacios. Durante los primeros 20 minutos no hubo remates al arco y el duelo se jugó más en la fricción que en las áreas.
La primera situación clara fue para el conjunto de Mauricio Pellegrino cerca de la media hora, cuando Marcelino Moreno sacó un potente remate que se estrelló en el travesaño, en la llegada más peligrosa de una primera mitad cerrada e intensa.
Sobre el cierre del primer tiempo creció la tensión, con cruces y roces que elevaron la temperatura del partido, aunque el marcador no se movió antes del descanso.
En el complemento, Lanús mantuvo la iniciativa ante una Liga de Quito ordenada, sólida y difícil de vulnerar. El campeón vigente de la Sudamericana insistió, aunque le costó romper el bloque defensivo ecuatoriano.
La llave apareció a los 74 minutos con una pelota parada. Eduardo Salvio metió un centro preciso y Agustín Cardozo, recién ingresado, apareció en el área para empujar la pelota y marcar el único gol de la noche.
En un partido de pocas situaciones, Lanús golpeó en el momento justo y sostuvo la ventaja con autoridad para quedarse con tres puntos fundamentales.
Con este triunfo, el Granate llegó a seis unidades e igualó a Liga de Quito en la cima del Grupo G, dando un paso importante en su objetivo de avanzar a los octavos de final.