Cruzeiro derrotó por 1 a 0 a Boca en Belo Horizonte por la 3ra fecha de la Copa Libertadores. Neyser Villarreal marcó el único gol del encuentro, mientras que Adam Bareiro fue expulsado en el visitante.
Boca no pudo en Brasil y cayó ante Cruzeiro en un partido de discreto para abajo, donde el gol fue prácticamente la única jugada de peligro real del encuentro.
Sin demasiadas emociones, la expulsión en el final del primer tiempo de Bareiro fue determinante para un Boca que se replegó demasiado en la segunda parte, dándole la pelota a un Cruzeiro sin ideas pero con algo de empuje y que, potenciado por los cambios de Úbeda, encontró el gol y no hizo mucho mas.
Tras la victoria con suplentes ante Defensa, lo mejor disponible en cancha para Úbeda en Belo Horizonte para buscar un resultado positivo que lo acerque a Octavos de Final ante un Cruzeiro que marcha bien en el Brasileirao pero que en la Copa había ganado de visitante y perdido de local.
Y el partido se prestó para la lucha. Mucha pierna fuerte, pura fricción, Ostojich permisivo con lo fuerte y sancionando lo mas leve, sumado a un terreno que no ayudaba.
Asi, el primer tiempo no tuvo absolutamente nada de accion en las áreas, salvo algún centro sin peligro para los arqueros.
Sin embargo, sobre el final de esta etapa llegaría la jugada que cambiaría el partido. Porque Bareiro, un abonado a la fricción en el primer tiempo, vería la doble amarilla de parte de Ostojich (bastante exagerada la primera, algo justificable la segunda) y comprometería a su equipo, que iba a tener que jugar todo el complemento con uno menos.
Porque, si bien de arranque Boca quiso mantener su postura de ir a pelear el partido, con el correr de los minutos pero principalmente con los cambios que llegaron desde el banco, la tendencia se profundizó y Boca se fue metiendo cada vez mas atrás.
El ingreso de Figal (por Aranda) para armar una línea de 5 y el de Zeballos (por Merentiel) para aprovechar alguna corrida sirvieron de mitad de cancha para atrás pero no dieron sus frutos en ataque.
Y no sufrió, porque a Cruzeiro no se le cayó una idea durante un lapso largo de partido, pero tenía la pelota y el Xeneize quedó a merced de algún error propio o alguna virtud ajena para perder el partido, y así fue.
Porque una gran pelota en cortada a la espalda de la línea de 5 visitante de Pereira para Kaio Jorge y un centro atrás encontró a Villarreal entrando solo de numero 9 para empujar en el área chica y marcar el gol en la única jugada de peligro clara del encuentro.
Boca había relegado mucho terreno y con Zeballos solo arriba, no pudo generar demasiado, salvo un desborde del Chango y un centro alto que el arquero Otavio desvió.
Al Xeneize le costó el partido y cayó derrotado en Brasil, relegó su invicto y dejó escapar una chance importante para sumar y quedar casi metido en Octavos.
Ahora deberá enfrentar a Central Córdoba en Santiago del Estero el fin de semana por el Torneo Apertura para consolidar su segunda posición (o subir a la primera) previo a su choque en Guayaquil ante Barcelona por Copa para dejar atrás este traspié.

