Con dobletes de Ousmane Dembélé y Khvicha Kvaratskhelia, el PSG venció 5-4 al Bayern Múnich en el Parque de los Príncipes por la ida de semifinales de la Champions League, en un partido que ya quedó en la historia del torneo.
París fue escenario de una noche para el recuerdo. En un duelo electrizante, repleto de figuras, emociones y nueve goles, Paris Saint-Germain derrotó 5-4 a Bayern Múnich en la ida de las semifinales de la UEFA Champions League y dio un primer paso hacia la gran final.
Fue una exhibición de fútbol ofensivo, intensidad y talento. Un partido que por momentos rozó lo irreal y que ya quedó marcado como una de las grandes semifinales en la historia del certamen.
El arranque fue favorable para el conjunto alemán, que golpeó primero con un penal convertido por Harry Kane tras una gran jugada colectiva que terminó con falta sobre Luis Díaz dentro del área.
Pero el PSG reaccionó de inmediato y mostró toda su jerarquía. Primero apareció Khvicha Kvaratskhelia para empatarlo, luego João Neves dio vuelta el marcador y, cuando el Bayern logró volver a nivelarlo, apareció Ousmane Dembélé para transformar en gol un polémico penal sobre el cierre del primer tiempo y poner el 3-2.
Si la primera mitad había sido frenética, el complemento llevó el espectáculo a otra dimensión.
Apenas comenzado el segundo tiempo, los de Luis Enrique aprovecharon dos desatenciones defensivas y golpearon con una ráfaga demoledora: Kvaratskhelia firmó su doblete y luego Dembélé hizo lo propio para colocar un impactante 5-2.
Parecía sentenciado. Pero no.
Lejos de resignarse, Bayern fue por la heroica. Con orgullo y decisión, asumió riesgos y encontró recompensa. Dayot Upamecano descontó primero y luego Luis Díaz marcó un verdadero golazo para poner cifras definitivas al 5-4 y dejar abierta una serie apasionante.
Dembélé fue una de las grandes figuras de la noche, desequilibrante y decisivo, mientras Kvaratskhelia volvió a demostrar por qué es una de las estrellas del momento.
Más allá del resultado, lo vivido en el Parque de los Príncipes fue una oda al fútbol de ataque: dos gigantes sin especulación, golpe por golpe, con protagonistas en estado de gracia.
PSG sacó una mínima ventaja, pero dejó claro que nada está resuelto. Después de semejante espectáculo, la revancha promete otro capítulo imperdible.