Un nuevo aniversario del histórico partido en el que Enzo Pérez se calzó los guantes y defendió el arco de River Plate ante Independiente Santa Fe, en un encuentro inolvidable por la Copa Libertadores 2021.
El 19 de mayo de 2021 quedará grabado para siempre en la historia de River Plate. Esa noche, por la fase de grupos de la Copa Libertadores, el equipo dirigido por Marcelo Gallardo se enfrentó a Independiente Santa Fe de Colombia con un plantel diezmado por un brote masivo de COVID-19. Sin suplentes, sin arquero y con apenas 11 jugadores disponibles, Enzo Pérez, mediocampista central e ídolo del club, terminó poniéndose el buzo y los guantes para jugar de arquero durante los 90 minutos.
La situación fue tan insólita como heroica. River había solicitado a la Conmebol una excepción para poder incorporar un arquero de inferiores, pero el reglamento fue inflexible. Así fue como, entre lesiones y contagios, Pérez —que también arrastraba una molestia muscular— decidió dar un paso al frente y ocupar el puesto más ingrato: el arco.
Ante un Estadio Monumental vacío por las restricciones sanitarias de la pandemia, River salió a jugar con corazón. A los pocos minutos ya ganaba 2-0 con goles de Fabrizio Angileri y Julián Álvarez. Enzo, ubicado bajo los tres palos, mostró una sobriedad inesperada. Ordenó, gritó, se posicionó bien e incluso llegó a rechazar algunos disparos sin mayores problemas. Finalmente, el partido terminó 2-1, con una victoria que fue celebrada como una verdadera hazaña.

Tras el encuentro, Enzo Pérez declaró con humildad: “Esto fue por mis compañeros, por el club y por la gente. Sabíamos que iba a ser duro, pero había que dar la cara. Esto es River”. Su gesto fue reconocido por todo el mundo del fútbol como un acto de entrega y liderazgo absoluto.
Hoy, a cuatro años de aquella gesta, los hinchas aún recuerdan con orgullo la noche en que Enzo Pérez se convirtió en arquero y símbolo eterno del corazón riverplatense.