Un 13 de mayo de 2012, Sergio Agüero convirtió el gol más icónico en la historia reciente del fútbol inglés y le dio al City su primera Premier League en la era moderna.
Hace exactamente trece años, el fútbol inglés vivió uno de los finales más dramáticos que se recuerden. El Manchester City, que llegaba a la última jornada de la Premier League igualado en puntos con el Manchester United pero con mejor diferencia de gol, necesitaba ganar para consagrarse campeón. Sin embargo, la tarde del 13 de mayo de 2012 ante el Queens Park Rangers parecía destinada al desencanto.
El City ganaba 1-0, pero el QPR lo dio vuelta con goles de Djibril Cissé y Jamie Mackie. A falta de cinco minutos para el final, el United ya festejaba su título tras vencer al Sunderland, mientras los hinchas celestes vivían una pesadilla. Sin embargo, el descuento de Dzeko al 91’ dio una chispa de esperanza. Y luego, llegó la eternidad: al minuto 93 con 20 segundos, Sergio «Kun» Agüero recibió un pase de Mario Balotelli dentro del área y definió con potencia para desatar la locura en el Etihad Stadium.
Ese tanto selló el 3-2 final y le dio al Manchester City su primer campeonato de Premier League desde la creación del torneo en 1992, rompiendo una sequía de 44 años sin títulos de liga. El gol de Agüero no solo quedó grabado en la historia del club, sino también en la memoria colectiva del fútbol mundial como uno de los momentos más emocionantes e inesperados de todos los tiempos.
Desde entonces, el “93:20” se convirtió en un símbolo de fe y resiliencia para los hinchas del City. Y Agüero, ídolo indiscutido, quedó inmortalizado como el héroe de una gesta que transformó el destino del club para siempre