Los jugadores del Taladro se sumaron a la protesta iniciada por empleados y docentes de la institución. Reclaman el pago de sueldos atrasados y amenazan con no volver a entrenar.
Banfield atraviesa uno de los momentos institucionales más delicados de los últimos años. A la crisis económica que sacude al club se suma ahora un conflicto laboral de alto impacto: el plantel profesional decidió no presentarse a entrenar debido a la falta de pago de salarios. La medida fue adoptada tras varios días sin respuestas por parte de la dirigencia, y se enmarca en una protesta generalizada que incluye también a empleados y docentes del club del Sur.
Los dirigidos por Pedro Troglio se ausentaron del entrenamiento previsto para este sábado por la mañana, en rechazo a los tres meses de sueldos adeudados. Según trascendió, la decisión fue consensuada por los referentes del plantel, quienes remarcaron que no retomarán las prácticas si no hay una solución concreta antes del lunes. “Si no hay respuestas respecto al pago del salario, seguiremos con la medida de fuerza”, advirtieron.
La protesta no se limita al fútbol profesional. Trabajadores de distintas áreas del club también detuvieron sus actividades, con el respaldo de docentes de la institución. En las inmediaciones del estadio Florencio Sola aparecieron pasacalles con mensajes contundentes como “Nos están echando”, reflejo del malestar generalizado dentro del Taladro. La falta de comunicación oficial por parte de los dirigentes profundiza el mal clima.
Como agravante, Banfield enfrenta una sanción por parte de la FIFA que le impide incorporar refuerzos en este mercado de pases. El castigo obedece a una deuda de 165.000 dólares más intereses con el Club León de México por el pase del delantero uruguayo Nicolás Sosa Sánchez. El conflicto económico y deportivo golpea fuerte a un club que deberá resolver de forma urgente su situación para evitar mayores consecuencias.