El Funebrero recibió una dura sanción de Aprevide por los incidentes registrados durante el clásico ante Atlanta y no tendrá público ante Quilmes ni Patronato.
Chacarita Juniors recibió una dura sanción por parte de la Agencia de Prevención de la Violencia en el Deporte (Aprevide) luego de los incidentes ocurridos durante y después del clásico ante Atlanta, disputado el pasado 5 de septiembre.
El Funebrero deberá jugar sus próximos dos partidos como local a puertas cerradas. La medida se aplicará en los encuentros frente a Quilmes, el 20 de septiembre, y Patronato, el 3 de octubre, dos compromisos especialmente importantes para el conjunto de San Martín por su situación en la tabla.
Además, Aprevide determinó que, en los partidos posteriores, Chacarita no podrá contar con banderas de ningún tipo o dimensión ni instrumentos musicales, una prohibición que tendrá vigencia por tiempo indeterminado y que también alcanza a cualquier elemento que requiera autorización previa.
La sanción llega en un momento delicado para el equipo, que se encuentra en zona de descenso a la B Metropolitana con 27 puntos, tres menos que Patronato, actualmente el último equipo que estaría salvándose.
Por eso, los encuentros ante Quilmes y Patronato adquieren una importancia todavía mayor: serán dos de los últimos tres partidos que Chacarita tendrá como local durante el campeonato, pero deberá afrontarlos sin el acompañamiento de su público.
El Funebrero volverá a jugar con sus hinchas en la fecha 34, cuando reciba a Deportivo Maipú de Mendoza, y posteriormente tendrá nuevamente público en la última jornada, frente a Nueva Chicago.

Los motivos de la sanción
Los hechos que derivaron en la medida ocurrieron durante el clásico ante Atlanta, que terminó con derrota 1-0 para Chacarita.
Entre los episodios denunciados, un hincha que se encontraba junto a su hijo comenzó una discusión con otros simpatizantes en la platea y, en determinado momento, sacó una faca, además de protagonizar agresiones verbales hacia otros espectadores.
A esto se sumó un episodio protagonizado por Ricardo Bruno, vocal de la Comisión Directiva de Chacarita, quien agredió a un funcionario del Ministerio de Seguridad en la vía pública luego de una presunta discusión relacionada con el estacionamiento de una moto.
Por este hecho, el dirigente recibió cuatro años de Derecho de Admisión.