El entrenador del Calamar valoró la actuación de su equipo ante Fluminense, destacó la personalidad mostrada en los cuartos de final de la Libertadores y pidió trasladar esa intensidad al torneo local y la Copa Argentina.
Martín Palermo se fue de Vicente López con la bronca lógica por la eliminación de Platense de la Copa Libertadores, pero también con una enorme satisfacción por la actuación de sus dirigidos. El Calamar derrotó 2-1 a Fluminense, igualó parcialmente la serie y terminó quedando afuera por el 3-2 global, aunque dejó una imagen que llenó de orgullo a su entrenador.
“Es un análisis de orgullo y satisfacción por cómo estos chicos representaron a Platense. Lo dieron todo, no hay que recriminarles nada”, sostuvo Palermo en conferencia de prensa.
El entrenador consideró que su equipo estuvo a la altura de la instancia y de un rival de enorme jerarquía. Incluso, remarcó que Platense nunca se sintió inferior al conjunto brasileño durante la serie: “Hasta en juego creo que no fueron más que nosotros”.
Para Palermo, los errores cometidos en el encuentro de ida, en el que Fluminense ganó 2-0, terminaron siendo determinantes. Sin embargo, destacó la capacidad de sus futbolistas para reaccionar y competir ante un plantel con jugadores de selección y un presupuesto superior.
La actuación también generó una fuerte identificación con los hinchas. “Creo que el hincha se vio identificado con el equipo y lo representó de la mejor manera”, expresó el técnico, quien valoró especialmente el respaldo recibido en el estadio Ciudad de Vicente López.
El Calamar tuvo un primer tiempo de alto nivel en la revancha y llegó a igualar la serie con los goles de Guido Mainero y Bruno Sepúlveda. Sin embargo, Agustín Canobbio descontó en el complemento y volvió a darle ventaja global a Fluminense.
Palermo explicó que el objetivo era sostener la intensidad después de una primera mitad en la que Platense había conseguido lastimar mucho al conjunto brasileño. “A veces es muy difícil sostener eso ante un rival como Fluminense”, reconoció.
Pese al golpe, sus dirigidos continuaron buscando el tercer gol que hubiera llevado la definición a los penales. Para el entrenador, esa insistencia fue otra muestra del carácter que tuvo el equipo durante toda la serie.
“Uno se va con otra sensación cuando ve que se hizo todo para poder seguir en esta competencia”, señaló.
Incluso, Palermo calificó el encuentro como el mejor partido de su segundo ciclo al frente de Platense, justamente por el contexto y la jerarquía del rival. “El equipo hizo todo lo que debía hacer en lo que habíamos planificado y habíamos analizado. Le hicimos mucho daño en el primer tiempo”, explicó.
Ahora, el entrenador sabe que no hay demasiado tiempo para lamentarse. Platense deberá dar vuelta la página y trasladar la actitud mostrada en la Libertadores al campeonato local y a la Copa Argentina.
“El torneo tiene que ser de la misma manera que hoy, no se puede cambiar la postura porque era un torneo u otro”, remarcó Palermo.
El técnico también destacó que cuenta con variantes dentro del plantel y valoró la respuesta de los futbolistas que debieron asumir responsabilidades durante una temporada de máxima exigencia.
“Hay material para lo que viene, para seguir por este camino”, afirmó.
Y dejó un último mensaje para los hinchas del Calamar, ya pensando en el próximo compromiso: “Ahora necesitamos que el domingo esté acompañado de la misma manera”.