El partido entre Central Ballester y Victoriano Arenas terminó en escándalo con una batalla campal y una salvaje agresión al periodista y entrenador. APREVIDE sancionó al club con la prohibición de público local por el resto del año.
El fútbol de ascenso argentino vivió otro lamentable episodio el pasado fin de semana. El empate 2-2 entre Central Ballester y Victoriano Arenas por la 19ª fecha del campeonato de Primera C terminó con una escena repudiable: una batalla campal en el campo de juego que incluyó la agresión al periodista y actual entrenador Luis Ventura.
El hecho se produjo el domingo 27 de julio en el Predio Cacique, minutos antes del pitazo final. Según detalla el informe policial, la tensión estalló cuando varios jugadores de Victoriano Arenas invadieron el campo en señal de disconformidad por el empate del conjunto local. En medio del caos, un individuo identificado como “simpatizante del equipo local” ingresó al terreno y atacó a Ventura, quien quedó tendido y debió ser trasladado de urgencia a un hospital. Además, un futbolista visitante se descompensó tras recibir golpes y también fue derivado a una clínica.
Frente a este panorama, la Agencia de Prevención de la Violencia en el Deporte (APREVIDE) intervino rápidamente y decretó que el Club Social y Deportivo Central Ballester deberá disputar todos sus encuentros como local a puertas cerradas durante lo que resta del año 2025. La medida se ampara en la Ley Nº 11.929 y el Decreto Reglamentario Nº 1863/02, por considerar que hubo una “falta de organización adecuada” en cuanto al control y vigilancia del espectáculo deportivo.
Si bien aún resta la resolución del Honorable Tribunal de Disciplina de la AFA para determinar sanciones específicas a jugadores y cuerpos técnicos involucrados, APREVIDE fue contundente en su decisión disciplinaria contra la institución de José León Suárez.
El fútbol del ascenso vuelve a estar en el centro del debate por la violencia dentro y fuera de los estadios. Una vez más, las imágenes de golpes, corridas y ambulancias empañaron el verdadero espíritu del deporte.