El conflicto económico entre Unión de Santa Fe y Racing Club por las transferencias de Juan Ignacio Nardoni y Adrián Balboa escaló a un nuevo nivel y ya llegó a la órbita de la Asociación del Fútbol Argentino, con intervención directa de su presidente Claudio Tapia, quien respaldó el reclamo del club santafesino.
Reclamo millonario y falta de información
Desde Santa Fe no solo exigen el pago de las cuotas adeudadas por ambas operaciones, sino también mayor transparencia en los números, especialmente en la venta de Nardoni.
Según sostienen desde la dirigencia del “Tatengue”, no recibieron documentación completa sobre la transferencia del mediocampista actualmente en Grêmio. Extraoficialmente, la operación se habría cerrado en 8 millones de dólares por el 80% del pase, más 2 millones en objetivos, aunque esos montos no fueron confirmados oficialmente.
El reclamo principal indica que Racing ya habría cobrado al menos una cuota, pero no giró el dinero correspondiente a Unión. En ese contexto, la deuda ascendería a unos 2 millones de dólares solo por Nardoni, sin contar variables.
El caso Balboa y pagos parciales
En cuanto a la transferencia de Balboa al Pari Nizhniy Novgorod, Racing informó un ingreso bruto de 1 millón de dólares, del cual, tras descuentos por impuestos y comisiones, a Unión le corresponderían cerca de 120 mil dólares.
Sin embargo, el club santafesino asegura haber recibido apenas 46 millones de pesos, es decir, poco más del 28% de lo que debía percibir.
Spahn, contundente: “No nos dan dinero que es nuestro”
El presidente de Unión, Luis Spahn, fue tajante al referirse a la situación y confirmó el respaldo de Tapia:
“Hoy hablé con el Presidente (Tapia) y me dijo que iba a hacer una gestión y que me ayudaba para que vaya, dicho de mala manera, ‘con los botines de punta’”.
Además, el dirigente apuntó con dureza contra Racing:
“No nos están dando el dinero que es nuestro. Ellos recibieron un dinero, están jugando de mala manera y se están apoderando de nuestros recursos”.
Un conflicto que escala
Desde Unión ya avanzaron con una intimación formal y aseguran que la deuda reconocida presenta una diferencia cercana a los 2 millones de dólares, cifra por la que aseguran que “van a luchar”.
El conflicto no solo genera un impacto económico en la institución santafesina, sino también un perjuicio institucional, según remarcaron desde la dirigencia, en un caso que promete seguir escalando dentro del fútbol argentino.