River perdió 2-0 frente a Vélez, por la fecha 3 de la Copa de la Liga. Los goles fueron de Claudio Aquino y Santiago Castro. River hizo el peor partido de la era Demichelis, donde no pudo vencer al Fortín en su casa. Vélez aprovechó los momentos del partido y lastimó al Millonario en los momentos justos, que tiene unos de los peores registros jugando de visitante (1 victoria de 12 partidos) y no logra recuperarse en el plano defensivo. Preocupación para Demichelis, que pasó casi todo el segundo tiempo sin dar indicaciones.
El Millonario tenía un duro compromiso en el estadio José Amalfitani. Con el objetivo de mejorar su imagen saliendo del Monumental, enfrentaba a Vélez que, pese a perder la semana pasada ante Independiente, había hecho dos buenas presentaciones en esta Copa de la Liga, pero River estuvo muy lejos de conseguirlo. Con un cambio de esquema desde el arranque y con la presencia de Pablo Solari y Facundo Colidio en las bandas intentando abastecer a Miguel Borja como único punta. Sin embargo, estuvo muy impreciso en los metros finales, no logró ganar la mitad de la cancha y cuando lo atacaron, le llegaron con cierta facilidad.
En un comienzo del partido en el que River y Vélez se repartieron el protagonismo, la primera llegada fue de Vélez a los 12 minutos de juego, tras una pérdida de Enzo Díaz en la salida. Francisco Pizzini llegó hasta la línea de fondo, tiró un centro al medio del área y Juan Ignacio Méndez tocó de primera, sin fuerza y sin dirección, a las manos de Franco Armani. El conjunto de Sebastián Méndez no asedió nunca a River, pero sí tuvo un poco más claro el partido y dónde lastimar a su rival.
Por eso, a los 22 minutos y tras un gran cambio de frente de Lautaro Gianetti, Claudio Aquino recibió a las espaldas de Santiago Simón y resolvió con mucha categoría. Amagó para su pierna derecha, hizo pasar de largo a Simón y sacó un remate fuerte que se desvió en Emanuel Mammana y se metió por encima de Franco Armani, marcando el 1-0. Ya con la desventaja, River manejó un poco más la pelota y se adelantó en el campo, pero nunca logró desnivelar. Sí lo hizo Vélez, que antes del descanso estuvo cerca del 2-0.
En una combinación de dos ex River, Elías Gómez lanzó un centro desde la izquierda y Braian Romero anticipó a Ramiro Funes Morí con la cabeza y la pelota salió por encima del travesaño. River no tuvo una sola chance de gol en los primeros 45 minutos, solo tuvo algunos arrestos individuales de Facundo Colidio sobre la izquierda y algún centro atrás que no encontró receptores. Demasiado poco para el último campeón del fútbol argentino, que dejó una imagen muy pálida en esa primera mitad.
En el segundo tiempo, River saltó al campo de juego con los mismos protagonistas y tuvo los mismos problemas que la primera etapa. Martín Demichelis tardó 14 minutos en meter los cambios y cuando los hizo, ya fue demasiado tarde. Porque Vélez llegó al segundo gol tras una mala salida desde el fondo y ahí se terminó el encuentro. En otra mala salida de River, Vélez recupero rápido la pelota y Santiago Castro remató al arco y marcó el 2-0.
El primer intento al arco de River en el partido fue a los 7 minutos, a través de un remate de Nicolás De La Cruz desde la puerta del área que se fue alto. Otro remate al arco fue diez minutos después, a los 17 minutos, a través de un derechazo de Esequiel Barco que Gastón Gómez alcanzó a descolgar de un ángulo. Antes de esto, Franco Armani también había salvado, otra vez el arco de River y unos minutos después, Armani le sacó a Braian Romero un bombazo desde afuera del área.
Fue uno de los muy pocos que se salvó de la crítica. River no tenía respuestas, ni anímicas ni futbolísticas. El arquero del Fortín prácticamente no tuvo trabajo, más allá de algún intento desde afuera del área. El equipo de Martín Demichelis careció de ideas para generar peligro y se fue rápidamente del partido. Otra actuación para el olvido en condición de visitante, en lo que se transformó en un verdadero karma para el Más Grande.

