El conjunto de Manuel Pellegrini se impuso por 1-0 en el Benito Villamarín gracias al gol de Troy Parrott. Álvaro Valles fue determinante al atajarle un penal a Kylian Mbappé en el cierre del encuentro.
Real Madrid sufrió este viernes su primer tropiezo de la temporada al caer por 1-0 frente a Real Betis, en el Benito Villamarín. El conjunto dirigido por Manuel Pellegrini resistió los mejores momentos del equipo madrileño y terminó quedándose con una victoria de enorme valor gracias al gol de Troy Parrott y a una actuación sobresaliente de su arquero, Álvaro Valles.
El equipo de la capital española tuvo las situaciones más claras durante buena parte del encuentro, pero careció de contundencia frente a un Betis que supo aprovechar sus oportunidades.
Real Madrid salió decidido, pero no pudo convertir
Desde el comienzo, Real Madrid se hizo dueño de la pelota y se instaló en campo rival. Valles tuvo que intervenir rápidamente para evitar la caída de su arco ante un remate a quemarropa de Huijsen.
Poco después, Vinicius Jr. estuvo muy cerca de abrir el marcador, pero su disparo terminó impactando contra el poste izquierdo cuando el público visitante ya esperaba el primer grito de la noche.
Con el correr de los minutos, Betis logró equilibrar el desarrollo. La presión alta, las condiciones climáticas y la conducción de Isco permitieron que el conjunto sevillano encontrara espacios para lastimar.
Antony, muy activo por las bandas, fue una de las principales armas ofensivas del local, mientras que Cucho Hernández estuvo cerca de marcar con un remate acrobático que pasó muy cerca del arco defendido por Thibaut Courtois.
El Madrid tuvo el gol, pero Betis resistió
Una de las acciones más claras para los dirigidos por Xabi Alonso llegó a través de una rápida transición ofensiva.
Arda Güler y Jude Bellingham condujeron el contragolpe y Vinicius recibió en una posición inmejorable para enviar un centro preciso hacia Kylian Mbappé.
El francés se encontró primero con una salvada espectacular de Natan, quien evitó el gol sobre la línea. En la continuidad de la jugada apareció Marc Bartra, que despejó el balón con el pecho y volvió a mantener con vida al conjunto verdiblanco.
El Madrid se marchó al descanso con la sensación de haber desperdiciado varias oportunidades para ponerse en ventaja.
Troy Parrott aprovechó la oportunidad
En el segundo tiempo, el desgaste físico comenzó a sentirse en el conjunto visitante y Pellegrini aprovechó para introducir modificaciones que revitalizaron a Betis.
La movilidad y el juego de espaldas de Troy Parrott comenzaron a complicar a la defensa madridista y el delantero irlandés terminó siendo decisivo.
El premio llegó a partir de una pelota parada. Tras un córner ejecutado con precisión y un cabezazo de Nelson Deossa, el balón quedó suelto dentro del área chica.
Parrott reaccionó rápidamente, ganó la posición y empujó la pelota al fondo de la red para poner el 1-0 y desatar la fiesta en el Benito Villamarín.
Mbappé tuvo el empate, pero Valles fue héroe
El tramo final tuvo todos los condimentos de un partido de alto voltaje.
Primero, Carlos Espí convirtió para Betis, pero el tanto fue anulado por posición adelantada.
Y cuando parecía que Real Madrid iba a tener una última oportunidad para rescatar al menos un punto, apareció el penal.
Natan cometió falta sobre Vinicius dentro del área y el árbitro sancionó la pena máxima. Mbappé tomó la pelota y asumió la responsabilidad.
Sin embargo, el remate fue débil y anunciado. Álvaro Valles adivinó la ejecución y contuvo el disparo, convirtiéndose definitivamente en la gran figura de la noche.
De esta manera, Betis consiguió una victoria que quedará en el recuerdo y le propinó al Real Madrid su primera derrota de la temporada.
La polémica del penal
Tras la ejecución fallida de Mbappé, surgieron reclamos desde el lado madridista por una supuesta invasión de Marc Bartra durante el penal.
Sin embargo, las imágenes televisivas permitieron comprobar que el defensor no había ingresado completamente al terreno de juego con el pie derecho al momento del impacto de Mbappé, por lo que la acción no modificó el criterio adoptado por el árbitro.
Real Madrid se fue de Sevilla con las manos vacías, mientras que Betis celebró una victoria construida desde el orden defensivo, la resistencia y una enorme eficacia en los momentos decisivos.