El entrenador de River analizó el Superclásico perdido por 1-0 en La Bombonera, cuestionó las decisiones arbitrales y aseguró que la expulsión de Lucas Martínez Quarta condicionó el desarrollo del encuentro. Además, dejó un mensaje para los hinchas del Millonario y pidió que la atención vuelva a centrarse en el fútbol.
Leonardo Ponzio no ocultó su malestar después de la derrota de River por 1-0 ante Boca en La Bombonera. En la conferencia de prensa posterior al Superclásico, el entrenador del Millonario analizó el desarrollo del encuentro, apuntó contra los criterios arbitrales y el funcionamiento del VAR, y expresó su preocupación por las decisiones que, desde su perspectiva, perjudicaron a su equipo.
El partido quedó condicionado desde los primeros minutos por la expulsión de Lucas Martínez Quarta, luego de una infracción sobre Miguel Merentiel que fue revisada por el VAR. Con un futbolista menos, River debió modificar su planteo y afrontar un escenario que alteró los planes iniciales de Ponzio.
“En cuanto al análisis del partido, pudimos hacer poco de lo que veníamos a buscar porque, al quedarnos con un hombre menos, marca la tendencia del partido”, explicó el entrenador al referirse a una de las acciones determinantes del encuentro.
La inferioridad numérica obligó al conjunto visitante a reorganizarse y condicionó sus posibilidades de desarrollar el juego que había preparado durante la semana. Boca aprovechó ese contexto y consiguió la ventaja a través de Lautaro Di Lollo, quien convirtió de cabeza tras un tiro de esquina.
Ponzio volvió a cuestionar al VAR
Uno de los momentos más fuertes de la conferencia llegó cuando el entrenador se refirió a las decisiones arbitrales y a la intervención de la tecnología. Ponzio había manifestado su preocupación antes del Superclásico y, tras la derrota, volvió a poner el foco en los criterios utilizados durante los partidos.
“Respecto a los acontecimientos que se dieron durante el partido, como lo había dicho anteriormente que queríamos que el árbitro y el VAR no fuesen protagonista; vuelve a reiterarse que el VAR interfiere, en muchos casos en contra nuestro y en otros casos ni siquiera interfiere. Sería bueno que se entiendan entre ellos y que si van a participar, que lo hagan en conjunto y que se tomen las mismas interpretaciones en las faltas”, sostuvo.
El técnico reclamó coherencia entre los árbitros de campo y quienes trabajan desde la cabina del VAR. Su planteo apuntó a la necesidad de unificar criterios para que las intervenciones tecnológicas no generen diferencias de interpretación entre jugadas similares.
En ese sentido, dejó una frase que sintetizó su postura sobre el arbitraje en el fútbol argentino: “No quiero que me den ni quiero que me quiten. No me gustaría que suceda lo que ve la gente, de un lado y del otro… O somos parciales para todos o tenemos una misma dirección en este fútbol argentino porque este superclásico no debería tener repercusiones por algo que no acontece al fútbol”.
Las declaraciones volvieron a instalar el debate sobre el protagonismo del arbitraje en los partidos de mayor trascendencia y sobre la necesidad de que las decisiones de los jueces no desplacen a los futbolistas del centro de la escena.
Los cambios y el análisis futbolístico
Más allá de sus cuestionamientos, Ponzio también explicó las modificaciones que realizó durante el encuentro. El entrenador buscó darle mayor dinámica al equipo y acompañar a los futbolistas ofensivos, aunque reconoció que el desgaste físico terminó influyendo en el rendimiento.
“Lo que buscamos con los cambios fue poder ayudar a Thiago (Almada) y a Ángel (Correa) en la dinámica de poder acelerar, pero el cansancio se va notando y en el segundo tiempo intentamos tener mayor energía en la mitad de la cancha, pero el partido fue lo que vieron y hubo una sola diferencia: en lo futbolístico, el gol y en otras, muchas”, analizó.
La lectura del entrenador estuvo atravesada por el desarrollo del partido desde la expulsión de Martínez Quarta. River tuvo que reorganizarse con diez futbolistas y administrar sus energías frente a un Boca que encontró espacios y terminó aprovechando una pelota parada para marcar la diferencia.
El resultado dejó al Millonario sin puntos en uno de los encuentros más importantes del calendario, mientras que el Xeneize celebró ante su público y capitalizó la superioridad numérica durante buena parte del compromiso.
El mensaje de Ponzio para los hinchas de River
Sobre el final de la conferencia, el entrenador también se refirió al vínculo con los simpatizantes y a la historia de la institución. En un momento marcado por la frustración que genera perder un Superclásico, Ponzio pidió que el club mantenga presente su identidad y su trayectoria.
“El mensaje al hincha es que realmente hagamos sentir quien somos de todos lados. Hay una historia muy grande detrás de todo esto y creo que no podemos que quede en la nada y que no terminemos hablando de fútbol porque la historia de los clubes de fútbol se refleja en los títulos”, expresó.
Las palabras del entrenador buscaron poner el foco en la dimensión histórica de River y en la necesidad de que el equipo pueda sobreponerse a la derrota. Sin embargo, sus críticas al arbitraje y al VAR también dejaron en evidencia el malestar que generó el desarrollo del encuentro.
El Superclásico terminó con festejo de Boca y preocupación en River. Ponzio se marchó de La Bombonera con interrogantes futbolísticos, cuestionamientos arbitrales y un mensaje dirigido a los hinchas, en una conferencia en la que dejó en claro que la derrota no pasó inadvertida.