El entrenador de Boca analizó la victoria por 1-0 en el Superclásico, reconoció que la expulsión de Martínez Quarta modificó el desarrollo del encuentro y pidió mantener la concentración de cara al partido ante Defensa y Justicia. También cuestionó el clima que se generó durante la semana.
Rodolfo Arruabarrena se fue de la Bombonera con la satisfacción de haber ganado el Superclásico, pero sin perder de vista los objetivos que todavía tiene Boca por delante. Después del triunfo por 1-0 ante River, con gol de Lautaro Di Lollo, el entrenador brindó una conferencia de prensa en la que analizó el desarrollo del encuentro, habló de las expulsiones y dejó varios conceptos sobre el presente del equipo.
“Seguimos con nuestros objetivos, seguimos compitiendo y peleando en todos los torneos que estamos participando. Ha sido un partido demasiado complicado en muchos aspectos: creo que desde el inicio se vio la intención de ambos equipos, pero la expulsión nos llevó a tener más dominio de pelota y tratamos de buscar el arco rival”, explicó el técnico.
El Vasco reconoció que la tarjeta roja a Lucas Martínez Quarta, durante la primera parte, modificó el escenario del partido y le permitió al Xeneize manejar más tiempo la pelota y ganar terreno. Sin embargo, también consideró que el encuentro no tuvo el nivel de fricción que reflejaron las sanciones disciplinarias.
“Si bien no fue un partido tan friccionado para tener siete amonestaciones y dos expulsiones, en líneas generales creo que fuimos merecedores del triunfo y lo importante es seguir enfocados en lo que necesitamos hacer, que es el próximo partido (ante Defensa y Justicia)”, sostuvo.
En ese sentido, Arruabarrena reconoció que Boca sacó provecho de la superioridad numérica y remarcó que el objetivo inmediato es dejar atrás el clásico para concentrarse en la próxima presentación. “Aprovechamos la expulsión de Martínez Quarta. Esto es fútbol y lo importante es sumar de a tres. Seguramente que será un clásico muy hablado, pero lo que nos interesa a nosotros es cambiar el chip y pensar en Defensa”, afirmó.
Uno de los momentos más destacados de la conferencia llegó cuando se refirió a las oportunidades que tuvo su equipo para ampliar la diferencia. El entrenador consideró que Boca no consiguió aprovechar todos los espacios que aparecieron y dejó una frase que resumió su análisis: “Cuando olés sangre hay que tratar de terminar de matar y eso nos costó”.
También explicó cuáles fueron las premisas tácticas que había preparado para enfrentar al Millonario: “En cuanto a lo táctico, nosotros tenemos dos premisas: ir a presionar arriba y sino, tratar de estar en un bloque no tan bajo porque River tiene dos o tres jugadores que, con espacios, nos podían crear”.
El entrenador también hizo referencia al clima que se vivió durante los días previos al Superclásico y cuestionó las declaraciones cruzadas que rodearon al encuentro. “Hace 11 años que no juego un clásico y la verdad es que esta semana en declaraciones, de los lados, se vivió como hace 11 años… No se mejora en nada”, expresó.
Consultado por las repercusiones y los cuestionamientos que llegaron desde River, Arruabarrena evitó profundizar en la polémica y fue contundente sobre la postura que pretende para su equipo: “Respecto a lo que hayan dicho por el lado de River, nosotros nos enfocamos en lo nuestro, las boludeces las dejamos de lado y nos enfocamos en el equipo y en que el club pueda conseguir algo”.
Más allá de la alegría por la victoria, el Vasco también buscó transmitir tranquilidad y evitar que el resultado genere una sensación de tarea cumplida. “Nuestra gente ha venido a tratar de disfrutar de una victoria, pero todavía nos resta una jornada. Depende de nosotros, pero todavía no hemos ganado nada”, advirtió.
Por último, se refirió a los objetivos deportivos que persigue Boca en el cierre de la temporada y destacó la importancia de no conformarse con lo conseguido hasta el momento. “Todavía seguimos dependiendo de algunos resultados para clasificar directamente, pero es un objetivo de antemano que lo teníamos en mente. El objetivo principal es tratar de salir campeón. Todavía nos falta, pero es un premio chiquitito para este grupo. Esperemos no conformarnos, seguir y poder conseguir más cosas para este club y para el hincha, que lo desea”.
Con el Superclásico ya en el pasado, Boca buscará trasladar el envión de la victoria a su próximo compromiso frente a Defensa y Justicia. Arruabarrena sabe que el triunfo ante River representa un impulso importante, pero dejó en claro que su equipo todavía tiene objetivos por alcanzar.