Edgardo Medina, aspirante a la presidencia del Lobo, generó controversia al sugerir que pediría los puntos del duelo ante Platense para evitar el descenso. El Calamar respondió con un fuerte comunicado en defensa de la integridad deportiva.
En medio de la profunda crisis deportiva e institucional que atraviesa Gimnasia y Esgrima La Plata, el candidato a presidente Edgardo Medina desató una fuerte polémica tras lanzar una insólita propuesta de cara al duelo clave frente a Platense, correspondiente a la fecha 16 del Torneo Clausura.
“Gimnasia no se va a ir a la B. Si me tengo que sentar con mi amigo Sebastián Ordóñez, presidente de Platense, me sentaré y le digo ‘dame los puntos’, soy claro”, expresó Medina, representante del espacio Gimnasia Somos Todos, en declaraciones que generaron un fuerte repudio en el ambiente del fútbol.

La respuesta desde Platense no tardó en llegar. A través de un comunicado oficial, el club de Vicente López manifestó su “más enérgico repudio” a los dichos de Medina:
“Ante las declaraciones de Edgardo Medina, quien insinuó públicamente que nuestro club podría ‘entregarle los puntos a Gimnasia’, expresamos nuestro más enérgico rechazo a manifestaciones que afectan la integridad deportiva y el trabajo serio de nuestra institución”.
El texto remarca además el compromiso del Calamar con la honestidad, el respeto y la competencia leal, y aclara que cualquier intento de arreglo extrafutbolístico será “inadmisible”.
“Exigimos responsabilidad y prudencia a quienes tienen exposición pública. Las palabras tienen consecuencias y el respeto por la verdad debe ser un principio básico en el fútbol argentino”, concluyó el comunicado.
Las declaraciones de Medina fueron ampliamente criticadas, ya que mezclan la contienda política interna de Gimnasia con la competencia deportiva, poniendo en riesgo la transparencia y la credibilidad del torneo.
En ese sentido, Platense reafirmó los valores fundamentales del deporte: la ética, la integridad y el juego limpio.
El club subrayó que el fútbol debe sostenerse sobre el esfuerzo, el mérito y el respeto por la competencia, principios que —más allá de cualquier contexto político— deben ser inalterables.