Después de la goleada 4-0 ante Gimnasia en UNO, el entrenador de Estudiantes habló sobre el presente del equipo, respondió a los cuestionamientos y defendió su proceso al frente del Pincha.
Después de una tarde perfecta para Estudiantes en UNO, Alexander Medina tomó la palabra y dejó varios títulos fuertes. El entrenador analizó la goleada 4-0 sobre Gimnasia, destacó la respuesta de sus futbolistas y aprovechó la conferencia de prensa para referirse a los cuestionamientos que rodearon su trabajo durante las últimas semanas.
El Cacique reconoció que el comienzo del semestre estuvo lejos de ser el esperado, tanto por los resultados como por el funcionamiento, pero después de quedarse con el clásico de manera contundente pidió mesura y respaldó el proceso que encabeza.
“Obviamente que no se arrancó de la mejor manera en resultados y regularidad. Yo siempre me estoy jugando una parada brava acá, estamos en la silla eléctrica constante”, lanzó Medina ante la consulta sobre si el clásico podía condicionar su ciclo.
Medina respondió a las críticas
Lejos de quedarse únicamente con el análisis del 4-0, el entrenador albirrojo profundizó sobre la presión que siente alrededor de su cargo y dejó un fuerte mensaje hacia quienes cuestionaron su continuidad.
“Acá los que evalúan el trabajo no son los periodistas o la gente, es la dirección deportiva y los jugadores”, sostuvo.
Y agregó: “Acá algunos dicen lo que les conviene, yo me tengo que reinventar con herramientas. Hay que parar un poquito porque quieren siempre desestabilizar y polemizar”.
Las declaraciones llegaron después de un período complejo para Estudiantes. Antes de enfrentar a Gimnasia, el Pincha estaba anteúltimo en su zona del Clausura, había perdido tres de sus últimos cuatro partidos y, tras haber comenzado en el podio de la tabla Anual, había cedido terreno en la pelea por la clasificación a la Copa Libertadores 2027.
Además, el clásico aparecía como una prueba determinante para el entrenador, en un contexto en el que Estudiantes también tiene por delante su participación en la Libertadores y el objetivo institucional de avanzar en la competencia pensando en el Mundial de Clubes 2030.
El propio plantel había protagonizado una reunión interna para afrontar el delicado momento que atravesaba el equipo puertas adentro. Por eso, el concepto de “desestabilizar” utilizado por Medina generó un fuerte contraste con el escenario que atravesaba el conjunto platense.
“Hoy no somos un equipo perfecto”
Pese a la magnitud del resultado y al significado de imponerse de esa manera ante el máximo rival, Medina buscó mantener los pies sobre la tierra.
“Confiamos mucho en nuestros jugadores. Nos vamos tranquilos, con mesura”, señaló.
Luego completó: “Hoy no somos un equipo perfecto ni tampoco fuimos un desastre en la derrota ante Riestra”.
El entrenador intentó así poner el clásico en contexto y evitar que la goleada modifique completamente la evaluación del proceso. Para Medina, el 4-0 representa una respuesta importante del equipo, pero no borra las dificultades que aparecieron durante el comienzo del semestre.
El análisis del clásico
En cuanto al desarrollo del partido, el Cacique consideró que Estudiantes comenzó mejor, aunque reconoció que Gimnasia logró equilibrar el trámite durante un tramo de la primera etapa.
“El partido lo habíamos arrancado mejor. Ellos emparejaron con buenas presiones. El equipo apareció, la expulsión logró destrabar un poco el trámite y ahí, en forma clara, nos adueñamos”, explicó.
La expulsión del futbolista de Gimnasia terminó siendo un punto de inflexión para el desarrollo del encuentro y, a partir de allí, Estudiantes logró imponer su jerarquía para construir una goleada contundente.
La situación de Joaquín Correa
Medina también explicó que Joaquín Correa estuvo en duda hasta prácticamente el comienzo del encuentro.
“Con Joaquín hubo dudas hasta último momento para que vaya desde el arranque. Son las decisiones que tenemos que tomar cuando tenés partidos decisivos”, explicó.
Finalmente, Correa fue parte del equipo que consiguió quedarse con un clásico que significó mucho más que tres puntos para Estudiantes.
La goleada ante Gimnasia fortalece al plantel y también a su entrenador.
Medina, sin embargo, eligió no subirse a la euforia: respondió a las críticas, defendió su trabajo y dejó un mensaje claro después del 4-0.
“Hoy no somos un equipo perfecto ni tampoco fuimos un desastre” ante Riestra.
En una tarde de desahogo en UNO, el Cacique también jugó su propio partido.
Ahora, Estudiantes deberá trasladar esta contundente respuesta al plano internacional y ya piensa en su próximo desafío por la Copa Libertadores.