El entrenador de Gimnasia habló después de la dura derrota en el Clásico Platense y consideró que las expulsiones de Steimbach y Conti condicionaron el desarrollo. Además, reconoció el impacto de perder ante el máximo rival y ya piensa en la Copa Argentina.
Gimnasia sufrió un duro golpe en UNO. Estudiantes se impuso 4-0 en el Clásico Platense, por la quinta fecha del Torneo Clausura, en un encuentro que quedó marcado por las expulsiones de Alexis Steimbach y Germán Conti, que dejaron al conjunto tripero con nueve futbolistas.
Luego del partido, Ariel Pereyra habló en conferencia de prensa y analizó la derrota. El entrenador hizo especial hincapié en las tarjetas rojas y entendió que modificaron por completo el desarrollo del encuentro.
“Hasta la expulsión había sido un partido parejo. A partir de ahí es imposible analizar”, sostuvo el técnico, quien consideró que su equipo había logrado llevar adelante la idea preparada durante la primera media hora.
En esa misma línea, el Pata explicó: “El planteo funcionó los primeros 30 minutos, luego de la expulsión el partido cambió”.
La primera expulsión llegó sobre el cierre de la etapa inicial, cuando Steimbach vio la tarjeta roja y dejó al Lobo con diez jugadores. Gimnasia logró sostener el 0-0 hasta el descanso, pero no consiguió reaccionar ante la nueva situación que le presentó el partido.
El panorama se volvió todavía más complejo en el comienzo del complemento. Germán Conti recibió dos tarjetas amarillas y también fue expulsado, por lo que el conjunto tripero afrontó gran parte del segundo tiempo con apenas nueve futbolistas.
A partir de allí, Estudiantes encontró mayores espacios y terminó imponiendo toda su jerarquía para construir una goleada que dejó al equipo de Pereyra sin respuestas.
Pereyra y el arbitraje
Consultado por la tarea arbitral, el entrenador eligió no entrar en mayores polémicas, aunque dejó una frase que reflejó su disconformidad.
“Del árbitro no voy a decir nada, todos lo vieron. Hoy lo sufrimos nosotros”, manifestó Pereyra.
Más allá de las circunstancias del encuentro, el técnico no escondió el impacto que genera perder un clásico y mucho menos hacerlo por una diferencia tan amplia.
“Borrón y cuenta nueva, a nadie le gusta perder un clásico”, expresó.
Además, buscó transmitir el sentimiento del plantel después de la caída ante el eterno rival: “Nosotros estamos igual de tristes que la gente”.
“El martes tenemos una final”
Pereyra sabe que Gimnasia tendrá rápidamente la posibilidad de dar vuelta la página. El próximo desafío será por la Copa Argentina, donde enfrentará a Riestra por los octavos de final.
“Mañana tenemos que volver a trabajar porque el martes tenemos una final”, remarcó el entrenador.
Y cerró con un mensaje claro de cara al próximo compromiso: “El martes tenemos una final y tenemos que ir por eso”.
La dura derrota ante Estudiantes dejó al Lobo golpeado, pero el calendario no permite demasiado tiempo para lamentarse. Gimnasia deberá recomponerse rápidamente para afrontar una nueva instancia decisiva en la Copa Argentina.