El Granate cayó 4-0 ante Always Ready en El Alto y sufrió el impacto de los más de 4 mil metros, en una noche para el olvido por la Copa Libertadores.
Lanús tuvo una durísima presentación en Bolivia y cayó por 4-0 frente a Always Ready en el Estadio Municipal de El Alto, por la cuarta fecha del Grupo G de la CONMEBOL Libertadores 2026. El equipo dirigido por Mauricio Pellegrino nunca logró adaptarse a las condiciones del partido y terminó siendo ampliamente superado.
El inicio fue tan frenético como adverso para el conjunto argentino. A los pocos minutos, un penal a favor del local parecía encaminar rápidamente el encuentro, pero Nahuel Losada sostuvo a su equipo al contener el remate de Fernando Saucedo. El arquero volvió a lucirse en un mano a mano posterior, manteniendo con vida a Lanús en los primeros pasajes.
Sin embargo, la resistencia se quebró a los 26 minutos, cuando Richet Gómez sorprendió con un remate de larga distancia que, potenciado por la altura, descolocó a Losada y significó el 1-0. El golpe fue duro y el equipo argentino comenzó a sentir tanto el desgaste físico como el impacto anímico.
Antes del descanso, Enrique Triverio amplió la ventaja con un cabezazo contundente, dejando el partido cuesta arriba para el Granate.
El complemento fue aún más complicado. En el arranque, Joel Amoroso marcó el 3-0 y terminó de desmoronar cualquier intento de reacción. Para colmo, sobre el cierre, Marcelo Suárez selló la goleada con un remate desde afuera del área que encontró una floja respuesta del arquero visitante.
Lanús terminó completamente superado, tanto desde lo futbolístico como desde lo físico, en una de esas noches donde la altura se convierte en un rival más. La derrota lo deja en una situación comprometida en el Grupo G, a la espera de otros resultados para medir el verdadero impacto de esta caída en sus aspiraciones de clasificación.