El técnico francés anunció su salida a través de las redes sociales luego de la decepcionante participación de las Águilas de Cartago, que perdieron sus tres partidos en la fase de grupos y finalizaron entre las peores selecciones del certamen.
La profunda crisis que dejó el paso de Túnez por el Mundial 2026 sumó un nuevo capítulo. Este sábado, Hervé Renard anunció oficialmente que dejó de ser el entrenador de la selección africana, poniendo fin a un ciclo breve que no logró revertir el complicado presente del equipo durante la Copa del Mundo.
Las Águilas de Cartago protagonizaron una de las campañas más flojas del torneo. Integraron el Grupo F y cayeron en sus tres presentaciones: fueron goleadas 5-1 por Suecia, luego perdieron 4-0 frente a Japón y cerraron su participación con una derrota por 3-1 ante Países Bajos. Sin puntos y con apenas dos goles convertidos, Túnez terminó como la segunda peor selección del Mundial, solo por encima de Irak.
La eliminación estuvo acompañada por una fuerte inestabilidad interna. Tras la derrota en el debut, Sabri Lamouchi dejó su cargo y la Federación Tunecina apostó por la experiencia de Hervé Renard para intentar cambiar el rumbo. Sin embargo, el entrenador francés tampoco consiguió revertir la situación y el equipo se despidió rápidamente del certamen.
Fue el propio Renard quien confirmó su salida mediante un mensaje publicado en su cuenta oficial de Instagram, donde agradeció la oportunidad de haber dirigido al seleccionado africano.
«Antes de irme, quiero dar las gracias a la FTF (Federación Tunecina de Fútbol) por haberme permitido participar en el Mundial 2026. Fue un honor representar a Túnez y vivir esta experiencia inolvidable».
En el mismo comunicado, el técnico de 57 años dejó un mensaje de apoyo para el futuro del seleccionado.
«Deseo lo mejor a esta selección tunecina para el futuro. Estoy seguro de que continuará creciendo, haciendo vibrar al pueblo y escribiendo bellas páginas de la historia».
De esta manera, la selección de Túnez vuelve a quedarse sin entrenador y deberá iniciar un nuevo proceso de cara a los próximos compromisos internacionales. La Federación Tunecina tendrá ahora la tarea de encontrar un reemplazante que permita reconstruir al equipo tras un Mundial para el olvido y devolverle competitividad a un seleccionado que atraviesa uno de los momentos más difíciles de los últimos años.