La Selección cayó 1-0 ante el conjunto español en New Jersey y no pudo repetir el título obtenido en el Mundial anterior. Ferran Torres marcó el único gol del partido a los 111 minutos.
Argentina no pudo revalidar el título de campeón del mundo. La Selección cayó 1-0 ante España en tiempo suplementario, en New Jersey, y se quedó sin la posibilidad de volver a levantar el trofeo. El conjunto de Lionel Scaloni fue ampliamente superado a lo largo de los 120 minutos y terminó sufriendo la derrota en una final en la que prácticamente no logró generar situaciones de peligro.
La expectativa era enorme para la gran final del Mundial. Argentina llegaba con el objetivo de defender la corona, mientras que España arribaba después de haber demostrado un gran nivel de juego, especialmente en las semifinales.
Sin embargo, desde el comienzo del encuentro el conjunto español mostró una clara superioridad. Con una gran tenencia de pelota, circulación rápida y precisión para mover el balón, España consiguió imponer las condiciones del partido y obligó a Argentina a correr detrás de la pelota durante buena parte del encuentro.
Emiliano Martínez fue una de las grandes figuras de la Selección argentina. El arquero tuvo intervenciones decisivas para mantener con vida al equipo de Lionel Scaloni, ante un conjunto español que acumuló llegadas y fue claramente superior desde lo futbolístico.
Argentina nunca logró adueñarse del partido. Sin la pelota, el equipo argentino no encontró respuestas y prácticamente no generó situaciones claras de peligro durante los 120 minutos.
En el cierre de los 90 minutos llegó otro golpe para la Selección: Enzo Fernández fue expulsado en la última jugada del tiempo reglamentario y Argentina debió afrontar el tiempo suplementario con diez jugadores.
España aprovechó esa ventaja y encontró el gol a los 111 minutos. Ferran Torres apareció para marcar el 1-0 y poner a su equipo al frente en la final del Mundial.
Argentina intentó reaccionar en los minutos finales y tuvo una última posibilidad en los pies de Giuliano Simeone, cuyo remate pudo haber llevado el encuentro a los penales. Sin embargo, España resistió y terminó consagrándose campeona del mundo.
El conjunto español fue superior de principio a fin y borró prácticamente del campo de juego a una Argentina que nunca pudo imponer su fútbol. La Selección no pudo revalidar el título y deberá conformarse con el subcampeonato mundial.