El encuentro entre Atlético Tucumán y Talleres de Córdoba por el Torneo de Reserva terminó de la peor manera. Luego del triunfo por 2-0 del Decano en el predio Salmoraghi, jugadores, integrantes de los cuerpos técnicos y allegados protagonizaron una batalla campal con golpes de puño y patadas de ambos lados.
El partido ya venía cargado de tensión por las decisiones del árbitro Valentín Ibáñez Mesa, cuyo desempeño generó fuertes reclamos. El momento de mayor polémica llegó con el agónico gol de Vallejo para el conjunto tucumano, que fue convalidado pese a que, según lo ocurrido en la jugada, la pelota no había ingresado por completo.
Antes de esa acción, Talleres había sufrido las expulsiones de Soria, por una infracción que fue sancionada de manera equivocada, y de Ribera, por protestar. Durante el entretiempo, Rodrigo Acosta, entrenador del conjunto cordobés, también vio la tarjeta roja por sus reclamos.
En el último minuto, Abeldaño amplió la ventaja para Atlético Tucumán y le gritó el gol en la cara a un futbolista rival. El delantero fue expulsado y, cuando se retiraba del campo de juego, la situación terminó de descontrolarse. Los golpes se multiplicaron y entre los involucrados estuvieron Lautaro Acosta y Rodrigo Acosta, hermano y entrenador del equipo cordobés, respectivamente.
El comunicado de Atlético Tucumán
Tras los incidentes, Atlético Tucumán difundió un comunicado en el que expresó su rechazo a lo sucedido y aseguró que evaluará los hechos para tomar las medidas disciplinarias correspondientes.
«El Club Atlético Tucumán expresa su más enérgico repudio a los hechos de violencia registrados al finalizar el encuentro de Reserva disputado hoy, entre nuestra institución y Talleres de Córdoba», señaló la entidad.
Además, remarcó que «ninguna circunstancia deportiva justifica la violencia» y sostuvo que estas conductas atentan contra los valores de respeto, convivencia y juego limpio que deben prevalecer en el fútbol.
El club también dejó en claro que el rechazo a las agresiones debe ser categórico, independientemente de quiénes las protagonicen, y afirmó que tomará las medidas que correspondan dentro de su ámbito de competencia.
Por último, Atlético Tucumán hizo hincapié en la responsabilidad de las instituciones en la formación de los jóvenes futbolistas y en la necesidad de promover el respeto dentro y fuera del campo de juego.