El experimentado entrenador asume el enorme desafío de sacar al Aurinegro de la zona de descenso y enderezar el rumbo en la Primera Nacional. Llega tras un último paso por el fútbol peruano.
Club Atlético Mitre de Santiago del Estero no tiene margen de error. El presente futbolístico del Aurinegro es sumamente delicado: se encuentra hoy en la zona baja de la tabla de posiciones y en puestos de descenso directo. La necesidad de sumar de a tres es imperiosa y urgente, con un doble objetivo en el horizonte inmediato: primero, salir del fondo del mar para asegurar la permanencia; segundo, encadenar una racha positiva que permita volver a soñar con el ingreso al Reducido.
Tras la salida de Cristian Mazzón de la dirección técnica debido a los malos resultados, la dirigencia santiagueña se movió rápido en el mercado y cerró el arribo de su sucesor: Claudio Biaggio. El «Pampa» aceptó el reto y se pondrá el buzo de DT con la misión de cambiarle la cara a un plantel golpeado pero con potencial para salir a flote.
Una trayectoria con rodaje internacional
Biaggio llega a Santiago del Estero con ritmo de competencia tras su reciente paso por Perú, donde estuvo a cargo de Comerciantes Unidos en la Primera División de ese país. Allí dirigió 27 partidos, registrando 11 triunfos, 9 empates y 7 derrotas, lo que le valió cosechar un aceptable 51% de los puntos totales.
El «Pampa» dio sus primeros pasos como entrenador en San Lorenzo de Almagro, donde inició un interinato que, a fuerza de buenos resultados y solidez defensiva, se transformó en un ciclo formal de más de 40 partidos. Tras una breve experiencia en Chacarita, el estratega inició un extenso periplo por el continente sudamericano: comandó a Sud América en Uruguay y dejó una huella profunda en Bolivia, donde dirigió a Always Ready, Nacional Potosí y a The Strongest en dos etapas diferentes.
El recuerdo de su mejor versión
Sin dudas, el pico de rendimiento de Biaggio desde el banco de suplentes se vio en el año 2022 al frente de The Strongest. En aquella campaña, el equipo era el cómodo puntero del Torneo Clausura boliviano tras 20 encuentros disputados, sumando 14 triunfos, 5 empates y apenas una derrota (una efectividad arrolladora de más del 78% de los puntos). Lamentablemente para sus vitrinas, el certamen debió suspenderse por conflictos políticos y sociales en el país vecino, dejando el torneo sin un campeón oficial.
Ahora, Mitre apuesta por esa espalda y esa experiencia internacional para un momento donde se necesitan templanza y carácter. El «Pampa» Biaggio ya calienta motores y Santiago del Estero espera por su debut con la ilusión renovada.