El seleccionado de Carlo Ancelotti venció 6-2 a Panamá en Río de Janeiro y dejó una imagen convincente en ataque. Vinícius Júnior fue una de las figuras de la noche, aunque la defensa brasileña volvió a mostrar algunas falencias.
Brasil derrotó por 6-2 a Panamá en el estadio Maracaná, en un amistoso internacional de preparación para el Mundial 2026. El conjunto dirigido por Carlo Ancelotti tuvo una actuación contundente en ataque, mostró varios pasajes de buen fútbol y se despidió de su público antes de viajar a Estados Unidos para afrontar la recta final rumbo a la Copa del Mundo.
La Canarinha golpeó desde el inicio. Apenas transcurrían dos minutos cuando Vinícius Júnior recibió fuera del área y sacó un remate espectacular que se metió junto a un palo para establecer el 1-0.
Brasil mantuvo el dominio en los primeros instantes y estuvo cerca de ampliar la ventaja a los seis minutos con otra aparición de Vinícius, aunque esta vez el arquero Orlando Mosquera respondió de buena manera. Panamá, lejos de replegarse, también mostró intenciones ofensivas y exigió a Alisson con algunos remates de media distancia.
La sorpresa llegó a los 14 minutos. Amir Murillo ejecutó un tiro libre que se desvió en Matheus Cunha y descolocó completamente a Alisson para decretar el inesperado 1-1.
El empate no modificó demasiado el desarrollo. Brasil siguió monopolizando la posesión, mientras que Panamá intentaba aprovechar cada espacio disponible. Yoel Bárcenas, Fidel Escobar e Ismael Díaz probaron suerte desde afuera del área y obligaron a nuevas intervenciones del arquero brasileño.
Cuando el primer tiempo parecía encaminarse al empate, apareció nuevamente Vinícius. El delantero encaró por la izquierda, dejó rivales en el camino y envió un centro perfecto para Casemiro, que ganó de cabeza dentro del área y marcó el 2-1 a los 40 minutos.
Para el segundo tiempo, Ancelotti aprovechó el carácter amistoso del encuentro y realizó numerosas modificaciones. Ingresaron Douglas Santos, Danilo, Igor Thiago, Endrick, Rayan, Lucas Paquetá, Ibañez y Fabinho para darle minutos a gran parte del plantel.
Los cambios potenciaron aún más al equipo brasileño. A los 54 minutos, un error en la salida del arquero Mosquera fue aprovechado por Rayan, que remató desde larga distancia para convertir el 3-1.
Pocos minutos después llegó el cuarto. Lucas Paquetá sacó un remate desde media distancia que se desvió en un defensor y terminó ingresando junto al palo para ampliar la ventaja.
Brasil continuó atacando y encontró rápidamente el quinto tanto. Igor Thiago realizó una gran acción individual, dejó atrás a su marcador con un caño y fue derribado dentro del área. El árbitro sancionó penal y el propio delantero se encargó de transformarlo en gol para el 5-1.
La goleada tomó dimensiones definitivas a los 81 minutos. Paquetá filtró un excelente pase para Danilo, que definió cruzado y estableció el 6-1 en una jugada de gran precisión colectiva.
Panamá, que nunca renunció al ataque, logró descontar nuevamente tres minutos más tarde. Carlos Harvey sacó un potente remate desde fuera del área que se clavó junto al poste para sellar el 6-2 definitivo.
Más allá de los dos goles recibidos, Brasil dejó una imagen positiva en su última presentación como local antes del Mundial. La contundencia ofensiva, el desequilibrio de Vinícius Júnior y la profundidad que aportaron los futbolistas ingresados desde el banco fueron algunos de los aspectos más destacados de la noche.
Ahora, el seleccionado brasileño disputará un último amistoso frente a Egipto antes de iniciar su camino en la Copa del Mundo. El debut de la Canarinha será ante Marruecos, en un Mundial donde buscará volver a conquistar el título que se le niega desde Corea-Japón 2002.