La Bolivia consiguió una victoria fundamental en su camino rumbo al Mundial 2026 al imponerse por 2-1 frente a Surinam, en un partido en el que mostró carácter para revertir un resultado adverso y mantener intacta su ilusión.
El conjunto del altiplano comenzó en desventaja, pero logró recomponerse a tiempo y dar vuelta el marcador gracias a los goles de Moisés Paniagua y Miguelito Terceros, quienes fueron determinantes para sellar un triunfo que puede marcar un punto de inflexión en la campaña.
Más allá del resultado, Bolivia dejó en evidencia su fortaleza anímica en un contexto de máxima exigencia, respondiendo con personalidad en un encuentro que definía gran parte de sus aspiraciones mundialistas.
Superado este obstáculo, el equipo ya enfoca toda su atención en el próximo compromiso, que será decisivo. El martes enfrentará a Irak en un duelo trascendental: una victoria le permitirá asegurar su clasificación directa al Mundial 2026.
En caso de lograr el objetivo, la Bolivia ya sabe cuál sería su destino en la Copa del Mundo. Integraría el Grupo I junto a Francia, Senegal y Noruega, en una zona de alto nivel que representaría un gran desafío.
Con el sueño más vivo que nunca, Bolivia quedó a solo un paso de volver a una Copa del Mundo y buscará concretarlo en el próximo encuentro.