Independiente supero a Instituto en el Libertadores de América, un lugar donde prácticamente se hace imbatible el Rojo
Fue 2-0 frente a la Gloria con goles de Alvaro Angulo y Federico Mancuello de Penal
Tarde calurosa en Avellaneda, el Rojo buscaba volver a la victoria y de arranque se lo vio bastante animado ya que el Diablo se conectó en el medio y, a través de varias sucesiones de pases, empezó a arrimarse al arco rival. Estuvo cerca en varias oportunidades, pero la falta de eficacia al final no le permitió vencer a Manuel Roffo.
Instituto, por su parte, pareció haberse percatado de las intenciones de Yael Falcón Pérez, ya que actuó en consecuencia. Casi en tiempo récord, Juan Franco le fue mal a Álvaro Angulo, y el árbitro apenas lo amonestó. Minutos después, Luciano Cabral apenas miró a un rival, y el colegiado tomó la misma decisión.
Pese al juego malicioso de los cordobeses, quienes gozaban de la complicidad arbitral, Independiente no bajó los brazos y siguió metido en el partido. Con remates lejanos y buscapiés, estuvo cerca de romper el cero. Pese a ello, los tiros no tomaron dirección al arco, y no pudo desatar el sagrado grito de gol en un estadio a reventar.
La segunda mitad arrancó con todo. Primero fue Independiente el que intentó por medio de Santiago Montiel, luego fue Instituto el que casi vence a Rodrigo Rey. Sin embargo, golpeó primero el Diablo: Álvaro Angulo puso primera, tocó para Diego Tarzia, y el 27 devolvió. Luciano Cabral dejó pasar y, solo, el colombiano no falló. El Rojo se ponía arriba y era justo.
Instituto, herido, respondió, y lo hizo con la misma moneda: Gastón Lodico apareció solo tras una buena jugada y puso el 1-1. Sin embargo, tras revisión en el VAR, Falcón Pérez lo anuló por un claro offside previo de Nicolás Cordero. Se salvó el local.
Pese al fallo del VAR, esto fue una clara advertencia para Independiente, que debía definirlo y lo hizo. Promediando los 25 minutos, Felipe Loyola apareció de la nada en el área y le cometieron un claro penal. Ante la ausencia de Gabriel Ávalos, fue Federico Mancuello quien se hizo cargo, y no falló: 2-0 y partido terminado.
El partido estaba para más, había que golear y hacer que la hinchada explote aún más, y el Rojo lo hizo: el equipo presionó alto, ganó, y la pelota le quedó a Santiago Hidalgo, que puso el 3-0. Sin embargo, otra vez intervino el VAR, y el tanto fue anulado por offside de Ignacio Maestro Puch.
Una vez que finalizó el partido, Independiente volvió a ser Independiente: en su casa y con su gente, volvió a ganar y gustar. El equipo sigue teniendo cosas que corregir, pero también sigue creciendo y cada vez ilusiona más a la gente. Instituto por su parte una vez mas no pudo ganar y ya hace 4 partidos que no logra sumar de a tres.