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El Trueno Verde ganaba 1-0 ante Estudiantes de Caseros, pero terminó perdiendo 2-1 por la fecha 31 de la Primera Nacional. El equipo de Los Polvorines volvió a mostrar los mismos problemas que lo vienen castigando y quedó muy comprometido en la lucha por la permanencia.
En una hermosa tarde en el Ciudad de Caseros, por la fecha 31 de la Zona A de la Primera Nacional, San Miguel visitó a Estudiantes y sufrió una nueva derrota. Fue 2-1 para el Pincha, en un resultado que vuelve a dejar al Trueno Verde al borde de la zona de descenso directo y que refleja el delicado presente que atraviesa el equipo.
Durante la primera mitad, San Miguel hizo un buen partido. Por momentos Estudiantes logró adelantarse y tomar el control del juego, pero la situación más clara fue para el conjunto visitante.
Lucas Brochero quedó mano a mano frente al arco, aunque demoró demasiado en definir y terminó desperdiciando una inmejorable oportunidad para abrir el marcador. Después de esa acción, ninguno de los dos equipos logró generar demasiado peligro y se fueron al descanso igualados.
El complemento comenzó de la mejor manera para San Miguel. A los cinco minutos, Delgado apareció de cabeza y marcó el 1-0 para el Trueno Verde. El equipo de Beto Bulleri conseguía ponerse en ventaja y parecía tener la oportunidad de cortar una racha negativa que se extiende jornada tras jornada.
Sin embargo, volvió a aparecer uno de los grandes problemas que vienen castigando al conjunto de Los Polvorines: le cuesta muchísimo convertir y, cuando finalmente consigue ponerse en ventaja, no logra sostener el resultado.
Estudiantes fue en busca del empate con más empuje que fútbol y encontró respuestas en los cambios realizados desde el banco de suplentes. Los ingresos le dieron otra dinámica al equipo y, de a poco, el Pincha comenzó a llevar el partido hacia el arco de San Miguel.
A los 69 minutos llegó el empate. Darío Rostagno recibió dentro del área y sacó una gran definición para establecer el 1-1.
El golpe fue demasiado fuerte para San Miguel. El equipo perdió claridad y ya no consiguió encontrar las herramientas necesarias para volver a ponerse en partido.
A los 81 minutos, Estudiantes encontró el segundo tanto. Ian Vera se hizo cargo de un penal y no falló para establecer el 2-1 definitivo.
Una vez más, San Miguel terminó pagando muy caro sus errores. El equipo tuvo tres situaciones muy claras a lo largo del partido, pero solamente pudo convertir una. Del otro lado, algunas fallas defensivas terminaron transformándose en goles y, finalmente, en otra derrota.
La película se repite jornada tras jornada. El Trueno Verde consigue por momentos competir de igual a igual, pero cuando el rival acelera aparecen los problemas. Falta solidez para sostener una ventaja, jerarquía para resolver las situaciones de ataque y respuestas futbolísticas cuando el partido se complica.
San Miguel logró jugar de manera aceptable durante buena parte del encuentro, pero cuando Estudiantes pisó el acelerador se quedó sin herramientas, sin ideas y sin la rebeldía necesaria para intentar revertir la historia.
El presente es delicado. A la situación futbolística se suman las cuestiones dirigenciales que forman parte del contexto general del club, mientras el margen en la tabla se reduce cada vez más.
Quedan cinco fechas y 15 puntos en disputa. Mientras las matemáticas mantengan la posibilidad, San Miguel seguirá luchando por evitar el descenso, aunque cada jornada que pasa aumenta la presión.
El próximo fin de semana, el Trueno Verde recibirá a Mitre de Santiago del Estero con la necesidad de reencontrarse con el triunfo y comenzar a salir del fondo de la tabla.
Mientras tanto, San Miguel también estará pendiente de lo que ocurra con San Telmo, que este domingo visitará justamente al Decano. Un resultado negativo del equipo de la Isla podría darle algo de aire al Trueno Verde y evitar que caiga en zona de descenso directo.