La crisis económica que atraviesa San Lorenzo sumó un nuevo capítulo este jueves cuando el plantel profesional decidió no entrenarse debido a la deuda que la dirigencia mantiene con los jugadores. Los referentes del equipo se reunieron en el vestuario durante la mañana y, tras debatir la situación, optaron por suspender la práctica como forma de protesta por la falta de cobro.
La situación se vuelve aún más delicada teniendo en cuenta que el próximo lunes, el “Ciclón” debe enfrentar a Argentinos Juniors por los cuartos de final del Torneo Apertura. La medida tomada por los futbolistas pone en alerta al cuerpo técnico y al entorno del club, ya que afecta directamente la preparación para un partido clave en la competencia local.
En medio de este conflicto, la Asociación del Fútbol Argentino transfirió 500 millones de pesos al club con el objetivo de colaborar con la crítica situación financiera. Sin embargo, el dinero no pudo ser utilizado por un error administrativo de la dirigencia: San Lorenzo informó una cuenta bancaria que actualmente se encuentra embargada, por lo que los fondos quedaron automáticamente inmovilizados por la Justicia.
Desde la comisión directiva aseguran que la situación se resolvería en las próximas horas y que el plantel podría cobrar entre este jueves y viernes. No obstante, el malestar dentro del vestuario es evidente y la medida de fuerza tomada por los jugadores deja en evidencia el tenso clima que se vive en Boedo, a pocos días de un compromiso determinante.