River cayó otra vez 1-0 frente a Rosario Central por la fecha 3 del torneo clausura 2026. El único gol del partido fue de Nicolás Otamendi, en contra. Un River sin identidad no logra salir del pozo y volvió a caer por quinto partido consecutivo. Central hizo lo suyo pero se llevó una gran victoria. En la previa y post partido, los hinchas mostraron su descontento tanto con la dirigencia y los jugadores.
Lleva cero puntos en el torneo y cero goles.
En la previa del partido ambos equipos estaban necesitados de puntos, tras sendos flojos comienzos de campeonato generaba mucha expectativa en torno a este partido. Con la confirmación de los equipos, se empezó a deslumbrar un partido con ambos conjuntos buscando el arco rival. River, que pese a la ausencia de ángel Correa, optó por alinear a Pereyra, Freitas, Colidió y Borré adelante, mientras que el cuarteto elegido por Jorge Almirón fue Cantizano, Di María, Campaz y Copetti. River trató de ser el dueño del partido de entrada con la pelota, pero Central, tomando nota lo hecho el último partido en el que el Millonario fue muy superior, se plantó en campo rival y trató de presionar alto para robar y golpear.
Los primeros minutos fueron favorables para el equipo de Coudet, que con un Freitas encendido por la derecha y algunos centros al área empezó a generarle peligro a Ledesma, pero con el paso del tiempo esa superioridad se fue diluyendo y el elenco que empezó a encontrar mayor claridad en ataque fue el visitante. Así, con Cantizano y Campaz como flechas por las bandas y la calidad de Di María para asistir, el Canalla empezó a preocupar mucho a todo el Monumental. La primera clara llegó a los 14 minutos, cuando Di María la bajó de pecho y Copetti. Era un llamado de atención para River, que sufría mucho en cada retroceso. El partido era, ante todo, atractivo, y mientras el anfitrión sumaba amonestados y asomaba en ofensiva con algunos remates de afuera, con Vera y Pereyra intentando, Central llegó al gol.
A los 27 minutos, poco después de que Pereyra tuviera la chance de marcar el 1 a 0 para el local, Campaz metió un picante centro y Otamendi, al querer despejar, terminó descolocando a Beltrán, que nada pudo hacer. En ese momento, el Monumental puso el grito en el cielo al ritmo de «Movete, River, Movete», y empezó a evidenciar un nerviosismo que traía desde la previa y se relaciona con la racha de derrotas. El Canalla estuvo cerca del segundo por intermedio de Cantizano, siempre molestando a las espaldas del mediocampo riverplatense, pero luego River fue amigándose con la pelota y, aun sin claridad en el tercio final, terminó jugando más cerca de Ledesma.
De cara al segundo tiempo, Eduardo Coudet movió el banco de los suplentes, Galván por Pereyra, pero el equipo salió a jugar con otra actitud. En la primera, increíblemente se le escapó la pelota a Ledesma y, cuando el mencionado Galván parecía empatar el cotejo, Ovando protagonizó una salvada increíble casi sobre la línea. Ese ímpetu, ayudado por el aliento de un estadio colmado, no alcanzaba, y en los siguientes minutos entraron Beltrán, por Vera, y Meza, por Freitas, sin encontrar el rumbo.
Porque a pesar de que el local tenía la pelota y jugaba en campo contrario, no encontraba el último pase y, en simultáneo, dejaba espacios atrás, con Beltrán salvando mano a mano contra Campaz tras un gran pase de Di María. Pasado el ecuador del complemento, River pudo juntar pases y Beltrán apareció solo en el área rival, pero Ledesma se hizo gigante con los pies y evitó el 1-1.
Mientras, camino a una derrota más, las tribunas seguían exigiendo respuestas…Y esas respuestas, entre la desprolijidad y la imprecisión, no aparecieron. Sea por Ledesma, una de las figuras de la noche, por mala suerte o por no estar derechos de cara al arco rival, River no pudo llegar al empate. Terminó 11 contra 10, por la insólita expulsión de Coronel, que metió un patadón de roja directa cuando la pelota ya no estaba en juego (recibió la segunda amarilla), pero al final fue empuje, con centros y tiros de afuera mientras Central resistía y aguantaba a puro corazón el resultado.
Todos los cánticos apuntando contra la dirigencia, responsable por los colgados, se hicieron presente en las tribunas del Monumental, mientras Otamendi terminaba como 9 buscando una épica que no apareció. Sumando la caída en la final contra Belgrano, son cinco derrotas consecutivas, racha sin precedentes en el profesionalismo para River, que desde hacía más de tres décadas no empezaba un campeonato sin puntos en las primeras tres fechas.
Con la eliminatoria ante Independiente Santa Fe, River se prepara para visitar antes a Tigre, el sábado 8 de agosto en Victoria.