River y Atlético Tucumán igualaron 1-1, por la fecha 12 de la Copa de la Liga. Los goles fueron de Enzo Fernández, de penal, e igualó para el Decano Ramiro Ruiz Rodríguez. Un River que volvió a jugar mal, se encontró con un Atlético que se paró bien en lo defensivo y le prohibió a River generar su juego habitual. Aunque alguna oportunidad tuvo, solo River pudo demostrar 7 minutos de lo que juega cada semana. Este empate puede complicar aún más la clasificación a la próxima ronda del torneo.
A River le costó demasiado romper el cero. También le costó mostrar su juego como es habitual. Porque Atlético Tucumán se paró con dos líneas de 4 bien juntas, con plena vocación táctica de parte de sus intérpretes. Empezó a presionar bien en mitad de campo y cedió la pelota, apostando a un contragolpe, cuando River quedara mal parado. O al balón parado ejecutado por Ramiro Carrera. En consecuencia, River manejó la pelota a gusto, pero incómodo, sin espacios ni precisión.
Le costó mucho la elaboración, a pesar de la jerarquía de sus jugadores. Sólo con un par de pelotas cruzadas generó inquietud. Recién a los 43 minutos, tras un balón parado, un remate alto de Palavecino se convirtió en la primera llegada del equipo Millonario. Pero en el tiempo de descuento apareció una jugada habitual en River. Julián Álvarez filtró para Matías Suárez, quien fue derribado dentro del área por Manuel Capasso. Enzo Fernández ejecutó desde los 12 pasos y con suspenso marcó el 1-0.
En el segundo tiempo y con el resultado a favor de River, el partido se abrió un poco más. Porque Atlético debió salir y porque a partir de eso River encontró una idea para combinarse de una mejor manera. Porque a los 2 minutos del ST, Palavecino forzó con un remate de media distancia ante la buena respuesta de Nicolás Campisi. Pero a los 12 minutos, el Decano alcanzó el empate. Porque Ciro Rius probó cruzado, Armani dio un rebote largo y Ruiz Rodríguez en el rebote marcó el 1-1.
Pero inmediatamente, la imagen del partido volvió a la misma que ofreció en el primer tiempo. Con Atlético Tucumán cerrado y jugando al contragolpe. Y River, que sintió el gol del Decano, volvió a jugar sin poder demostrar su supremacía. También volvió a caer en el desorden y el apuro del primer tiempo, aunque se mantuvo en el partido por el empuje. Gallardo mandó a la cancha a Braian Romero, Tomas Pochettino y a Cristian Ferreira en lugar de Matías Suárez, Agustín Palavecino y Santiago Simón, buscando respuestas y algo de serenidad en la ofensiva.
Pero unos minutos después entró Zuculini por Enzo Pérez, con una molestia después de exigirse en el piso. El Decano se plantó cómodo con un 4-4-2 compacto, que resignó el ataque y apostó a dormir el partido, mientras que River nunca pudo encontrar los espacios ni tampoco tuvo la paciencia y lucidez para hacerlo. Fue a la carga con centros y a jugar al como sea, pero también en un tumulto en el área, lo pudo haber ganado. Porque Braian Romero tuvo la mala fortuna de despejarla en vez de empujarla.
Entonces, el partido terminó empatado.

