En el debut de Kily González como DT, el campeón del Torneo Apertura empató 2-2 ante la Lepra mendocina en Rosario y fue eliminado en la tanda de penales. Independiente Rivadavia se impuso 3-1 desde los doce pasos.
Platense estrenó su título con una dura eliminación de la Copa Argentina. El equipo dirigido por Cristian «Kily» González, flamante campeón del Torneo Apertura, cayó en la tanda de penales frente a Independiente Rivadavia por 3-1, tras igualar 2-2 en los 90 minutos reglamentarios. El partido, correspondiente a los 16avos de final, se disputó en el estadio Marcelo Bielsa de Newell’s.
El encuentro comenzó cuesta arriba para el Calamar: un penal convertido por Sebastián Villa —tras una mano de Tomás Silva en el área— puso en ventaja a los mendocinos. Sin embargo, antes del descanso, Leonel Picco marcó la igualdad con un derechazo preciso que dejó sin chances al arquero.
En el segundo tiempo, la Lepra volvió a ponerse al frente gracias a un gran gol de Nicolás Retamar. Incluso pudo haber estirado la ventaja, pero falló varias oportunidades claras. Platense, sin mostrar su mejor versión, reaccionó sobre el final y logró el empate, aunque no fue suficiente: en la definición por penales, falló tres ejecuciones y se despidió prematuramente del certamen.
Independiente Rivadavia avanza a octavos con ilusión, mientras que Platense deberá reacomodarse rápido pensando en lo que viene, ya sin la chance de pelear por la Copa Argentina.