Con gol de Nikão, Atlético Paranaense derrotó 1-0 a Bragantino Red Bull en la final de la Copa CONMEBOL Sudamericana disputada en el estadio Centenario de Montevideo.
Luego de quedarse con la edición 2018, la dirigencia vendió a la mayoría de sus figuras (Renan Lodi, Bruno Guimarães y Rony, entre otros) y entraron a las arcas del club casi 80 millones de euros. Sin embargo, más allá de la desmantelación del plantel, los dirigidos por Alberto Valentim do Carmo Neto volvieron a obtener un título internacional.
Comenzó mejor el elenco de Mauricio Barbieri; asumió la iniciativa e intentó atacar con mucha gente, incluso con ambos laterales en campo rival de forma simultánea. En este tramo generó algunas situaciones que no pudo concretar, aunque en general le costó llegar con profundidad.
A los 29 minutos del primer tiempo, ya cuando el flamante campeón se había acomodado en el juego y empezaba a sentirse más cómodo, Nikão abrió el marcador. Cleiton dio rebote tras un violento zurdazo del uruguayo David Terans y el delantero brasileño de 29 años lo capitalizó con una tijera espectacular.
En el complemento, el equipo paulista se adueñó completamente de la tenencia de la pelota, pero sin desequilibrio ni sorpresa en el último tercio. De hecho, manejó el balón el 71,8% del tiempo en los primeros 15 minutos y no tuvo un solo remate al arco. En el epílogo, las únicas chances se produjeron a partir de la pelota parada.
El combinado de Curitiba cedió campo y posesión, pero no sufrió mayores sobresaltos. A partir de su oficio y experiencia, manejó la ventaja con inteligencia y alzó el trofeo con absoluta justicia.