En una nueva jornada de la Major League Soccer, Inter Miami volvió al triunfo como local y venció 3‑1 a Seattle Sounders en el Chase Stadium. Lionel Messi, una vez más, fue protagonista absoluto, mientras el equipo mostró determinación y consolidó su juego tras algunos traspiés recientes.
Desde el inicio, Miami se adueñó del balón y manejó los tiempos del encuentro. La primera alegría llegó rápido: Jordi Alba abrió el marcador a los 12 minutos con un remate preciso tras una buena jugada colectiva. La visita intentó responder, pero la defensa local se mantuvo sólida y bien ordenada.
Cuando se acercaba el final del primer tiempo, Messi apareció con su clase habitual para ampliar la ventaja: una jugada individual que dejó rivales en el camino y definió con calidad, desatando la ovación de la hinchada local.
En el segundo tiempo, Ian Fray puso el 3‑0 con un cabezazo tras un córner, y aunque Seattle logró descontar con un gol de Obed Vargas cerca del minuto 69, nunca logró inquietar realmente al arquero de Miami.
Con este triunfo, Inter Miami recupera confianza y se posiciona mejor en la tabla de la MLS, mientras que Seattle deberá replantear su estrategia de cara a los próximos compromisos. La magia de Messi volvió a ser decisiva, confirmando que, más allá de la regularidad del equipo, él sigue siendo el jugador capaz de cambiar cualquier partido.