El mediocampista argentino confirmó la grave lesión en su rodilla izquierda y reconoció que no sabe si podrá volver a jugar profesionalmente. “No sé si mi carrera se terminará de esta manera”, expresó.
Maximiliano Moralez confirmó este jueves que sufrió una rotura de ligamentos cruzados en la rodilla izquierda y dejó un mensaje cargado de tristeza e incertidumbre sobre la continuidad de su carrera profesional.
El experimentado volante de 39 años, actualmente jugador de New York City FC, deberá ser operado y afrontará una recuperación de al menos seis meses, situación que vuelve a ponerlo frente a una lesión extremadamente dura en la etapa final de su trayectoria.
“Frasquito” sufrió la lesión durante el partido del pasado 16 de mayo frente a New York Red Bulls. A los 39 minutos del encuentro, tras disputar una pelota dividida, su rodilla izquierda realizó un movimiento antinatural que provocó su caída inmediata al césped.
A través de sus redes sociales, el ex jugador de Racing Club y Vélez Sarsfield expresó toda su angustia por el momento que atraviesa.
“Estoy muy triste, con mucha decepción y preguntas sin respuesta”, escribió Moralez, quien además reconoció que no sabe “si la carrera se terminará de esta manera”.
Sin embargo, el mediocampista dejó en claro que peleará una vez más para intentar volver: “Estoy seguro de que voy a recuperarme porque hay mucha gente que espera que lo intente y así será”.
La situación genera aún más preocupación porque se trata de la segunda rotura de ligamentos de su carrera. En septiembre de 2023 había sufrido la misma lesión, aunque en la rodilla derecha, recuperación que le demandó cerca de nueve meses.
Moralez también agradeció el apoyo de los hinchas, amigos y familiares durante este difícil momento y recordó que nunca tuvo un camino sencillo dentro del fútbol profesional.
“Nunca nada fue fácil a lo largo de mi carrera”, aseguró el volante, que disputó un partido con la Selección Argentina en 2011 y fue una de las grandes figuras del Mundial Sub-20 de Canadá 2007, donde obtuvo el Balón de Plata.
Además de su paso por Racing, donde convirtió un gol clave en la Promoción ante Belgrano en 2008, Moralez también dejó una huella imborrable en Vélez, siendo campeón en 2009 y 2011 y autor del recordado gol frente a Huracán que le dio el título al Fortín en el Clausura 2009.