Los Diablos Rojos se impusieron 3-2 en Old Trafford después de comenzar perdiendo por dos goles. Matheus Cunha fue la gran figura de la noche con un doblete en el tramo final, mientras que Bruno Fernandes también aportó su tanto. El brasileño terminó expulsado.
Manchester United consiguió una victoria tan sufrida como importante al derrotar 3-2 a la Roma, por la cuarta jornada de la fase de liga de la UEFA Champions League. En Old Trafford, el conjunto inglés protagonizó una espectacular remontada después de un primer tiempo muy complicado y encontró en Matheus Cunha al héroe de una noche inolvidable.
El comienzo fue favorable para el equipo italiano, que golpeó rápidamente y aprovechó las dificultades defensivas de su rival. A los 11 minutos, Matías Soulé abrió el marcador con una buena definición de zurda, luego de una asistencia de Rodrigo Mora.
La Roma no se conformó y amplió la diferencia a los 18 minutos. Donyell Malen convirtió desde el punto del penal, después de una mano de Ayden Heaven dentro del área, y puso el 2-0 que dejó al Manchester United contra las cuerdas.
El panorama era complicado para los dirigidos por Michael Carrick, que se fueron al descanso con una desventaja de dos goles y muchas dudas en su funcionamiento.
Sin embargo, el segundo tiempo mostró otra cara del conjunto inglés. Con mayor intensidad y decisión para atacar, el local comenzó a empujar a la Roma contra su propio arco y encontró una oportunidad para meterse nuevamente en partido.
A los 58 minutos, Bruno Fernandes convirtió un penal que tuvo una particularidad: el arquero Devis Vásquez había detenido su primer remate, pero el árbitro ordenó repetirlo por invasión de jugadores de la Roma dentro del área. En la segunda ejecución, el portugués no falló y estableció el 1-2.
El descuento cambió el desarrollo del encuentro. Manchester United ganó confianza y estuvo cerca de igualar cuando Bryan Mbeumo superó al arquero, pero su remate terminó impactando en los dos postes.
La insistencia tuvo su recompensa a los 83 minutos. Matheus Cunha aprovechó un error defensivo de la Roma y, desde corta distancia, estableció el 2-2 para desatar la locura en Old Trafford.
Pero todavía quedaba lo mejor. A los 86 minutos, una extraordinaria asistencia del juvenil Shea Lacey encontró nuevamente a Cunha dentro del área. El brasileño controló y definió con potencia para marcar el 3-2 definitivo y completar una remontada espectacular.
La celebración del delantero tuvo un costo: recibió una tarjeta amarilla por quitarse la camiseta y festejar entre los hinchas. En tiempo agregado, cometió una infracción que le valió la segunda amonestación y terminó expulsado.
A pesar de quedarse con diez futbolistas en los últimos minutos, Manchester United logró sostener la ventaja y celebrar una victoria que necesitaba con urgencia. El equipo inglés llevaba nueve partidos consecutivos sin ganar y consiguió un resultado que puede representar un punto de inflexión en medio de un período complicado.
La Roma, por su parte, se quedó sin premio después de haber tenido el partido bajo control durante buena parte de la primera etapa. En una noche que parecía encaminada para los italianos, el empuje del United y la contundencia de Cunha terminaron cambiando la historia.