El Lujanero se impuso por 3-0 en la final de vuelta, se consagró campeón de la Primera C y consiguió el primer ascenso. Tomás Dopazo, Eladio Ramos y Enzo Oviedo marcaron los goles de una tarde inolvidable.
Luján vivió una jornada histórica. En el estadio 1° de Abril, el equipo dirigido por Martín Pérez Bianchi derrotó 3-0 a Berazategui, se consagró campeón de la Primera C y logró el primer ascenso a la Primera B Metropolitana. Después del empate sin goles en la ida, el Lujanero hizo valer la localía y desató una fiesta que sus hinchas esperaban desde hacía 35 años.
El conjunto de la Basílica salió decidido a buscar el triunfo y encontró la ventaja a los 26 minutos del primer tiempo. Tomás Dopazo conectó de cabeza un centro desde la derecha y desató el festejo de un estadio colmado. Sin embargo, la definición tuvo un momento de incertidumbre cuando el delantero fue expulsado a los 38 minutos, tras recibir la segunda tarjeta amarilla, y dejó a su equipo con diez jugadores.
Lejos de sentir el golpe, Luján respondió con personalidad. En el tiempo agregado de la primera etapa, Eladio Ramos aprovechó una jugada ofensiva, ganó en velocidad y sacó un potente remate para establecer el 2-0. El gol significó un golpe anímico fundamental para el local, que se fue al descanso con una ventaja considerable pese a la inferioridad numérica.
En el complemento, Berazategui intentó aprovechar el hombre de más y adelantó sus líneas en busca del descuento. El Naranja tuvo oportunidades para meterse nuevamente en partido, pero se encontró con la resistencia del arquero Lucas Torlaschi y con una defensa que respondió en los momentos de mayor presión.
Cuando la visita buscaba desesperadamente un gol que le permitiera soñar con la remontada, Enzo Oviedo terminó de sentenciar la final. A los 39 minutos del segundo tiempo, el mediocampista conectó una volea desde afuera del área y clavó la pelota junto al palo para decretar el 3-0 definitivo y desatar la celebración del pueblo lujanero.
La consagración tuvo un significado especial por el rival y por el tiempo transcurrido. Luján volvió a ascender ante Berazategui, el mismo adversario al que había superado en la histórica definición de 1991. Treinta y cinco años después, la historia volvió a repetirse y el club consiguió regresar a la tercera categoría del fútbol argentino.
El título coronó una gran campaña del equipo de Pérez Bianchi, que había terminado como líder de la Zona B con 64 puntos, producto de 19 victorias, siete empates y seis derrotas. Ahora, el Lujanero podrá disfrutar de un ascenso conseguido con una actuación contundente en el partido decisivo.
Berazategui, pese a la derrota en la final, tendrá una nueva oportunidad de subir de categoría a través del Reducido. Luján, en cambio, ya cumplió su objetivo: se quedó con el campeonato, consiguió el primer ascenso y escribió una nueva página dorada en su historia.