Lanús derrotó por 2 a 0 a San Lorenzo en el Sur, por la 21va fecha del torneo. Leonel Di Plácido y Brian Blando marcaron los goles del Granate.
En uno de los peores torneos de los últimos tiempos, Lanús quiere empezar a asomar la cabeza del fondo de la tabla y, tras ganarle el clásico a Banfield, hoy dio otro golpe y le ganó a un flojo San Lorenzo, que se viene desdibujando en los últimos partidos.
Mucho de componente mental y anímico tiene el futbol. El claro ejemplo de ello es Lanús, que viene inmerso en uno de los peores torneos que se le recuerde pero la victoria ante Banfield parece haberle dado un envión anímico enorme y hoy por momentos pasó por encima a un San Lorenzo que no jugó para nada bien, aunque tuvo varias chances en el primer tiempo pero chocó ante Monetti, otro jugador que el clásico revitalizó.
Y siguiendo con la línea de los clásicos, también a San Lorenzo se le acerca el duelo ante Huracán y comenzó una curva descendente peligrosa desde el juego. Hoy, más allá de algunas ausencias importantes (Cerutti, Bareiro), casi no tuvo juego.
Porque aparte del poco juego colectivo que empezó a evidenciar en los últimos partidos, peca de ingenuidad el Cuervo. Porque en un tiro libre a favor, Barrios y Elías no se entendieron, hicieron mal la pelota detenida, Lanús salió de contra con una gran jugada de Boggio, que terminó habilitando a Di Plácido para que el ex-All Boys marque el 1-0, justo por lo que se veía en el campo, con un Boggio que la rompió durante todo el partido, corriendo, metiendo y jugando.
Aun así, Monetti tuvo que responder en varias chances y todas de riesgos. Remate de Hernández y 2 tapadas enormes ante Vombergar, justo antes del entretiempo.
Y en el segundo, San Lorenzo no le encontró la vuelta al partido. Tuvo la pelota casi en exclusividad pero no pudo exigir a un Monetti que tuvo un complemento tranquilo.
Encima, de otra perdida tras un lateral a favor del Cuervo, Lanús recuperó rápido, Aude tiró el centro y Blando de cabeza puso el 2-0, para empezar a liquidar un encuentro que siempre tuvo el mismo dominador.
Los cambios tampoco mejoraron a los de Insúa. Porque ni Blandi, Martegani u Ortigoza pudieron darle más peso en el área o claridad en el juego, perdiéndose muchas veces en un toqueteo intrascendente alrededor del área Granate.
Así, siempre terminaba en centros despejados por los centrales granates o en el saque de arco.
Si bien nunca le había sobrado demasiado, el equipo de Insúa viene mostrando un claro bajón de rendimientos individuales que impactan en el equipo.
Fue victoria de Lanús, que quiere empezar a dejar atrás un semestre negro y empieza a encadenar victorias y cambios de ánimos.
Todo lo contrario para el Ciclón, que vive un año convulsionado y la calma que había logrado Insúa empieza a difuminarse. No solo por las derrotas, sino también por situaciones extra futbolísticas que suman al mal clima. Justo en la previa de enfrentar a un Huracán que quiere pelear por el campeonato.

