El entrenador del Ciclón analizó la caída por 2-0 en el Nuevo Gasómetro, destacó las dificultades que tuvo su equipo para manejar la pelota y aseguró que tiene claro el diagnóstico para mejorar.
Rubén Darío Insúa habló en conferencia de prensa después de la derrota de San Lorenzo por 2-0 ante Boca, en el Nuevo Gasómetro. El entrenador del Ciclón analizó las dificultades que tuvo su equipo frente a un rival de jerarquía y reconoció que todavía hay aspectos importantes por mejorar, especialmente en la preparación integral.
“Este y el de Independiente son partidos diferentes, con rivales de otras características. Boca tiene jugadores de mucha jerarquía y muy buen volumen físico, por eso estando 11 contra 11 no podíamos manejar la pelota”, explicó Insúa.
El técnico consideró que su equipo mostró una leve mejoría durante el complemento, aunque el desgaste físico terminó siendo determinante.
“En el segundo tiempo el equipo estuvo un poco mejor que en el primero, pero tuvimos que hacer un desgaste físico importante, algo para lo que el equipo todavía no está preparado”, sostuvo.
Al ser consultado sobre cómo corregir los problemas del equipo, Insúa señaló: “Mejorando la capacidad integral en cuanto a la preparación e incentivando el uso de la fuerza en los duelos”.
Y agregó: “Lo que me ocupa es mejorar la preparación integral, no solamente tener generación de juego en un solo lugar de la cancha”.
En cuanto al análisis del partido, el entrenador rescató el tramo final del encuentro: “Del partido, rescato la última media hora, que fue donde tuvimos un poquito más de manejo de la pelota”.
La expulsión de Insaurralde
Insúa también se refirió a la expulsión de Insaurralde, quien dejó a San Lorenzo con diez jugadores durante gran parte del partido.
“Insaurralde llegó tarde y cometió una falta, pero generalmente él es un jugador muy correcto. No tuvo mala intención”, manifestó el entrenador.
Sobre sus sensaciones tras la derrota, Insúa reconoció su tristeza, aunque aseguró que tiene claro el camino para trabajar de cara a los próximos compromisos.
“Me siento como cada vez que un equipo juega y pierde, un poco triste. Tengo muy en claro cuál es el diagnóstico para mejorar de cara al futuro. Me hubiese gustado ganar, pero uno no tiene que engañarse y saber que hay mucho por trabajar”, afirmó.
Finalmente, el técnico resumió las dificultades que enfrentó San Lorenzo durante el encuentro: “Con 11 futbolistas nos estaba costando el partido, imaginate con 10…”.