La Lepra igualó 2-2 frente al Matador en el estadio Bautista Gargantini, por la fecha 13 del Torneo Clausura. El conjunto mendocino no pudo aprovechar la oportunidad de quedar como único líder de la tabla anual y, además, terminó preocupado por las salidas de Luis Díaz y Luciano Gómez por problemas físicos.
Independiente Rivadavia dejó pasar una oportunidad importante en su pelea por mantenerse en lo más alto de la tabla anual. En el estadio Bautista Gargantini, el equipo mendocino empató 2-2 ante Tigre, por la fecha 13 del Torneo Clausura, en un partido que tuvo emociones, goles y preocupación por las lesiones.
La Lepra llegaba al compromiso con la necesidad de recuperarse después de la dura derrota por 5-0 frente a Rosario Central. Sin embargo, aunque consiguió marcar dos goles en su estadio, no logró quedarse con los tres puntos que necesitaba para dar un paso decisivo en la lucha por el liderazgo de la clasificación acumulada.
Un empate que no alcanzó
El encuentro comenzó con intensidad y los dos equipos encontraron rápidamente espacios para lastimar. Matías Fernández abrió el marcador para Independiente Rivadavia a los 19 minutos del primer tiempo, pero Tigre respondió a través de Alan Barrionuevo, quien estableció la igualdad a los 25.
El 1-1 dejó abierto el desarrollo y obligó a ambos conjuntos a buscar alternativas para desequilibrar. Independiente intentó hacerse fuerte desde la iniciativa y aprovechar la localía, mientras que el Matador buscó mantenerse en partido y aprovechar sus oportunidades.
En un duelo que exigía precisión en las áreas, la Lepra no pudo transformar su necesidad de ganar en una victoria que le permitiera recuperar el terreno perdido en la tabla anual.
Dos lesiones que encendieron las alarmas
El empate ante Tigre no fue la única preocupación para Independiente Rivadavia. La Lepra sufrió dos contratiempos físicos durante el encuentro: Luis Díaz apenas pudo permanecer seis minutos en cancha antes de tener que salir, mientras que Luciano Gómez debió abandonar el campo en el tramo final después de doblarse el tobillo.
Por el momento, no se confirmó el grado de las lesiones ni cuánto tiempo podrían demandar sus recuperaciones. De todas maneras, las salidas encendieron las alarmas en el cuerpo técnico de Alfredo Berti, que deberá seguir de cerca la evolución de ambos futbolistas en una etapa decisiva de la temporada.
La situación representa una preocupación adicional para un equipo que buscaba quedarse con los tres puntos, alcanzar el liderazgo de la tabla anual y dejar atrás la goleada sufrida ante Rosario Central.
La punta de la tabla anual, el objetivo que quedó pendiente
Independiente Rivadavia afrontaba la jornada con la posibilidad de dar un golpe importante en la clasificación anual, que reúne los puntos obtenidos a lo largo de la temporada y tiene un valor determinante en la pelea por los objetivos deportivos.
El empate en Mendoza impidió que la Lepra consiguiera el resultado que necesitaba para quedarse con el liderazgo en solitario, por lo que la lucha por los primeros puestos continúa abierta.
El equipo mendocino tendrá que dar vuelta la página y concentrarse en la recta final del campeonato. La igualdad ante Tigre dejó un punto, pero también la sensación de una oportunidad perdida y la incertidumbre por las consecuencias físicas de un partido que puede tener repercusiones más allá del resultado.