El entrenador de San Lorenzo, Gustavo Álvarez, analizó el triunfo ante Deportivo Cuenca y dejó en claro que, más allá de los tres puntos, el foco está puesto en la evolución del equipo.
“Fuimos de menos a más”
El DT destacó el crecimiento durante el partido y valoró el segundo tiempo del equipo:
“Había que ganar, pero paralelamente mejorar el rendimiento. Siempre digo que los equipos son un proceso de construcción permanente. Me parece que hoy fuimos de menos a más y creo que terminamos muy bien; con un segundo tiempo que se acerca un poco más a lo que queremos”.
Además, remarcó la importancia del contexto inmediato:
“Me queda una sensación de tranquilidad y de un festejo muy mesurado porque en tres días tenemos que volver a jugar ante un equipo muy importante y en un partido que puede ser muy decisivo para nuestro futuro”.
La idea: no especular nunca
Álvarez fue claro respecto a la identidad que busca para su equipo:
“Para mí, el fútbol es una muestra permanente de carácter. Cuando hacemos el gol tenemos que ir a buscar el segundo y liquidarlo con el tercero. Especular no trae buenas consecuencias porque el rival percibe que aflojaste”.
Un equipo en construcción
El entrenador también explicó por qué el equipo mostró momentos de ansiedad:
“El equipo salió con mucha determinación… es verdad que por momentos se lo vio apurado, pero es algo propio de un equipo que se está construyendo y que tiene una necesidad imperiosa de ganar”.
Y agregó sobre su rol:
“A medida que se desarrolla lo físico y táctico, también se desarrolla el carácter. Yo como líder tengo que mantener la calma, transmitir tranquilidad y pedirles que respeten el plan”.
Competencia interna y decisiones
Álvarez dejó en claro que no se guía por nombres propios a la hora de armar el equipo:
“Uno tiene que tomar decisiones sin mirar nombres o cédula de identidad. Busco poner las características que más se adecuan a cada puesto”.
También hizo foco en la competencia interna:
“Una de las cosas que más tiene que cuidar un entrenador es la competitividad del plantel. Eso eleva el rendimiento de todos. Acá no hay pasado ni futuro, somos presente”.
Incluso explicó la ausencia de Ignacio Perruzzi:
“Hubo jugadores a los que vi que estaban mejores que él”.
Y cerró con una idea fuerte sobre su filosofía:
“Soy un convencido de que la única manera de mejorar es con competencia día a día. El ‘11 de memoria’ es bastante ambiguo”.