El “Tomba” jugó gran parte del partido con un hombre menos, pero se impuso 3-1 sobre Platense con una muestra de eficacia y solidez.
Godoy Cruz dio el golpe en Vicente López y derrotó 3-1 a Platense, el último campeón, en un partido cargado de emociones. Pese a la temprana expulsión de Andino en el primer tiempo, el equipo mendocino supo resistir y golpear en los momentos justos para quedarse con tres puntos de enorme valor.
El inicio fue favorable a los dirigidos por Daniel Oldrá. Apenas a los 10 minutos, Nicolás Fernández capitalizó un error defensivo del “Calamar” y definió con un potente remate que dejó sin chances a Desábato. Sin embargo, a los 33’, el panorama parecía complicarse: Andino insultó al árbitro y se fue expulsado, dejando al “Tomba” con diez hombres.
En el complemento, Platense aprovechó la ventaja numérica y alcanzó la igualdad con un cabezazo de Baldassarra a los 55’. El local se lanzó con todo en busca de dar vuelta la historia, pero la fragilidad defensiva lo terminó condenando. A los 67’, Barrea apareció para poner nuevamente en ventaja a Godoy Cruz y silenciar el estadio.
Ya en el tramo final, con Platense volcado en ataque y Desábato yendo a buscar un córner, llegó el golpe definitivo. Altamira recuperó en campo propio, corrió más de 50 metros sin oposición y definió con el arco vacío para sentenciar el 3-1.
Triunfo vital de Godoy Cruz, que mostró carácter y pegada ante un Platense que dejó dudas en el fondo y no pudo revalidar su chapa de campeón en su propia casa.