El Cervecero cayó ante Gimnasia y Tiro, acumula ocho fechas sin victorias en la Primera Nacional y se quedó sin entrenador. La salida será oficializada el lunes.
Sergio Rondina dejó de ser el entrenador de Quilmes. Tras la derrota 2-1 ante Gimnasia y Tiro en Salta, por la fecha 18 de la Zona A de la Primera Nacional y en el inicio de la segunda rueda del campeonato, el DT tomó la decisión de alejarse del cargo y se despidió de sus dirigidos en el vestuario. La renuncia será formalizada este lunes, pero su salida ya es un hecho.
El equipo no logra levantar cabeza: suma ocho partidos sin ganar, con una racha que incluye cuatro empates y cuatro derrotas, y quedó relegado al undécimo puesto de la tabla, lejos de los puestos de clasificación al Reducido.
La determinación de Rondina no fue repentina. Luego del tropiezo ante San Martín de Tucumán en la jornada 16, ya había mostrado señales de desgaste y se retiró del estadio sin hablar con la prensa. En aquel momento, el presidente Mateo Magadán y algunos referentes del plantel lograron convencerlo de continuar, pero los siguientes resultados —un empate ante Tristán Suárez y la reciente derrota en Salta— aceleraron el final de su ciclo.
El técnico, nacido en San Antonio de Padua, había asumido en enero de 2024 en reemplazo de Darío Franco. En total, dirigió 38 partidos oficiales, con un balance de 15 triunfos, 13 empates y 10 caídas. En la actual temporada, el equipo sumó 22 puntos en 18 encuentros (40% de efectividad), con cinco victorias, siete empates y seis derrotas.
La dirigencia ya trabaja en la búsqueda de su reemplazante. El plantel volverá a entrenarse el lunes, ya sin Rondina en el banco, con la urgencia de cambiar la imagen y pelear por un lugar en el Reducido en la segunda mitad del torneo.