Argentinos Juniors derrotó por 1 a 0 a Platense, por la fecha 19 de la Liga Profesional. Leonardo Heredia marcó el único gol para el local, que sufrió la expulsión de Santiago Montiel.
Argentinos se quedó con la victoria en el clásico ante Platense en la última jugada. Un remate desde la puerta del área de Heredia le dio los tres puntos al equipo que más había buscado ganar de los dos, aunque tampoco contó con tantas chances.
Clima y recibimiento de clásico, con fuegos artificiales y cotillón. Primer tiempo de puro estudio. Con juego friccionado, sin chances de peligro y con todos protestando todo, con buen ritmo y mucho despliegue, aunque nada muy entretenido salió para los ojos neutrales.
Con el local manejando algo más la pelota y la visita presionando alto en la salida y replegándose cuando no podía cortar arriba.
Poco pasó y esa primera parte se fue tan rápido como se irá del recuerdo de casi todos.
En la segunda, el ritmo se aquietó, haciendo el trámite aún más engorroso.
Recién cerca de los 20 minutos empezaron a pasar cosas. Porque Macagno tuvo tres tapadas clave durante el mejor momento de Argentinos en el partido. Primero ante Nuss, con un manotazo que mandó al córner; de ese tiro de esquina, se quedó con un cabezazo de Macallister; y minutos más tarde, un tapadón espectacular ante un cabezazo de González Metilli.
En los últimos minutos, cuando todo hacia parecer que ambos se quedaban conformes con el punto, llegaron las emociones.
Porque primero tuvo el gol Platense, tras un desborde por derecha y un centro atrás, Ronaldo Martínez quedó solo frente al arco pero no pudo darle dirección y falló la chance más clara del Calamar en el encuentro.
Y casi de esa contra, Heredia sacaría un disparo desde el borde del área tras un par de rebotes para poner el 1 a 0 y desatar la locura en La Paternal.
En los festejos, Montiel vería la roja, siendo duramente retado por Milito mientras salía.
Y no hubo tiempo para más. Fue victoria del Bicho que se recuperó tras dos caídas consecutivas y volvió a ganarle a Platense en el clásico, que no podía hacerlo desde la vuelta del calamar a primera división.

