Argentina derrotó por 3 a 0 a Bolivia en La Paz, por la 2da fecha de las Eliminatorias 2026. Enzo Fernández, Nicolás Tagliafico y Nicolás González marcaron los goles para el visitante, mientras que Roberto Fernández vio la roja en el local.
Argentina jugó un partidazo en la altura y bailó a una débil Bolivia, que ni siquiera pudo aprovechar la localiza o la ausencia de Messi hasta del banco de suplentes.
Con todos rendimientos altos, la Selección ganó con autoridad en un terreno históricamente esquivo que, desde el arribo de Scaloni, parece haberse torcido el rumbo.
Tras la compleja victoria ante Ecuador, Argentina llegaba a La Paz con un par de cambios (Julián Álvarez y Di María por Lautaro Martínez y Lio Messi) y con la intención de llevarse los tres puntos jugando ante dos rivales: ante Bolivia y ante los 3600 metros sobre el nivel del mar. Y a ambos les dio una lección de futbol.
Porque la Selección jugó un primer tiempo impecable. Teniendo la pelota, presionando, con buen juego y peloteando a un Viscarra que tuvo que responder un par de veces para evitar la apertura del marcador.
Argentina apretaba a la última línea boliviana y recuperaba rápido, dejando mal parado al local. Así, De Paul tuvo el primero pero el remate se fue apenas ancho y el arquero mandó al córner dos, una de Álvarez a quemarropa y un largo remate de Enzo Fernández que también rozó el travesaño.
Argentina acumulaba méritos y futbol para marcar al primero, que llegaría tras un jugadón. De Paul rompió líneas, entre Julián y Di María armaron una gran pared y el de Benfica asistió a Enzo, que pisó el área como número 9 y puso el 1 a 0.
El gol llenó de tranquilidad al visitante y de más dudas al local, que exageró en el uso del corte y de las faltas y que, para colmo de males, se quedaría con 10, tras un pisotón de Fernández a Romero.
Y todo sería peor unos minutos después, tras un gran centro de Di María y cabezazo defectuoso de Tagliafico que, de tan defectuoso, se clavó en el segundo palo de Viscarra para poner el 2 a 0 y redondear un primer tiempo perfecto.
Argentina ganaba muy bien en un terreno siempre complejo, ante un rival que mostró todos sus defectos, en el medio de una crisis institucional que lo aqueja.
El segundo tiempo casi que sobró. La Selección fue amo y señor de la pelota, tocando, jugando y haciendo correr detrás de la pelota al local, que enfrentó con cierto dejo de resignación todo el complemento.
Nico González marcaría el 3 a 0 final, tras un rebote y una perdida local, después de una buena asistencia de Di María para Álvarez.
Hasta hubo tiempo para los primeros minutos oficiales de Garnacho con la Selección, al cual buscaron mucho para aprovechar sus corridas en los últimos minutos.
Fue final y gran victoria de Argentina. Más por el fantasma de la altura que por el rival en sí, pero igualmente con un gran rendimiento. A la altura de lo que se espera en el Campeón del Mundo.
Y encima, todo esto sin Messi.
