Independiente tuvo una vez más una pésima actuación frente a la lepra mendocina y termino perdiendo por la mínima por un gol de Sebastián Villa, en la segunda parte fue expulsado Adrian Sporle .
Desde el comienzo al equipo de Vaccari , se lo vio con esa falta de coraje. El Diablo era un equipo con mucha tenencia, pero sin hambre, sin decisión para ir al ataque. Independiente Rivadavia, por otra parte, no tenía tanto la pelota, pero era decidido a la hora de atacar y eso le dio resultado
Tal fue así que, a los 20 minutos y de un supuesto ataque de Independiente, la pelota le quedó en las manos a Ezequiel Centurión. Rápidamente jugó para Ezequiel Ham, y el Turco habilitó casi automáticamente a Sebastián Villa. Ante las miradas atónitas de Alex Luna y Santiago Salle, que habían quedado atrás, el colombiano abrió el pie y puso el 1-0 sin que Rodrigo Rey pudiera siquiera hacer algo. El gol podía ser un punto de inflexión, tal vez el cachetazo que haga reaccionar al equipo, pero no. Lejos de aprender, el Rojo siguió cometiendo los mismos errores, y casi se va 2-0 abajo al entretiempo. Fernando Romero, tras un pase en cortada, había ingresado entre los centrales para liquidarlo, pero estaba en offside y la jugada quedó anulada. El rojo , por su parte, casi lo empata, pero tuvo la misma suerte: Adrián Spörle dejó solo a Alexis Canelo, y el ex Quilmes facturó. Sin embargo, estaba un pie adelantado, y no pudo igualar el pleito.
La segunda mitad, lejos de cambiar, fue solo la secuela de una película de terror. Imprecisiones en los pases, horrores defensivos, y apenas alguna que otra guapeada que tampoco preocupaba al arquero rival. Para colmo, Spörle se fue expulsado por doble amarilla debido a una falta sin sentido. Como si fuera poco, sobre el final Rey tuvo que salvar a Independiente del 2-0. Luego de una pifia grave de Joaquín Laso, Mauricio Asenjo se fue solo para sentenciar la historia, pero el portero voló y mandó la pelota al córner.
Una vez que Nicolás Ramírez pitó el final, solo hubo lugar para agradecimientos por haber finalizado con la agonía. El Rojo fue un espanto, ni siquiera un equipo. Desde el gol de Villa, quedó totalmente vencido y a la espera de que termine lo que, al final, fue un trámite de 90 minutos para los mendocinos. Mientras Julio Vaccari sigue esperando los refuerzos, coloca en cancha a los experimentados y saca a los más jóvenes, pero no encuentra el rumbo, Independiente Rivadavia de Mendoza por su parte gano y es un plus para su pelea por permanecer en la categoría.