Atlético Tucumán derrotó a Barracas Central por 4 a 0 por la 15va fecha del torneo. Cristian Menéndez, Ramiro Ruiz Rodríguez, Joaquín Pereyra y Mateo Coronel marcaron los goles del líder.
El Decano jugó el mejor partido del campeonato y el José Fierro fue una fiesta. Atlético Tucumán vapuleó a Barracas Central y lo goleó por 4 a 0, con un gol más lindo que el otro.
Y el equipo de Pusineri va. Con más de la mitad del torneo disputado y con algunas citas bravas ya cumplidas (River, Gimnasia, Tigre), el Decano tuvo una de sus mejores producciones y goleó a un Barracas que poco pudo hacer y le costó mucho el partido.
También a Atlético le costó algo el arranque. Barracas salió a presionarlo y se lo vio algo dubitativo en las salidas, jugando muchas veces al límite y sintiendo la presión de jugar por el liderazgo del campeonato.
Sin embargo, saldría de los problemas con un golazo. Tesuri pateó al arco, el remate dio en Paz, la pelota se elevó y quedó ideal para que Menéndez hiciera una chilena fantástica para poner el 1-0.
El gol le dio algo más de aplomo al local, que empezó a soltarse y a jugar más cómodo, haciendo correr la pelota y saliendo rápido cada vez que podía.
Del Guapo en ataque, poco. Si complicó mucho con centros y pelotas paradas a la cabeza de Ferreyra que ganaba pero no podía encontrar a Lampe.
Tuvo algunas chances Atlético para irse al descanso 2-0, con algunos disparos lejanos de Ruiz Rodríguez, aunque la más clara fue la última, con una gran pared entre Menéndez e Isnaldo, en el que el ex-Defensa quiso definir cruzado pero chocó con el pie de Gagliardo.
En la segunda parte, Barracas tuvo algunos minutos en los que parecía que salía a jugar más adelante. Pero tras una pelotazo largo, Paz falló, Menéndez ganó, desbordó y dio el pase al medio para Ruiz Rodríguez, que definió y puso el 2-0.
Minutos más tarde, Pereyra mintió con el cuerpo, amagó a tirar el centro pero pateó al arco y, tras una floja cobertura de Gagliardo, puso el 3-0 que liquidó la historia.
A falta de 30 minutos, Atlético encendió la fiesta, ante un Barracas golpeadísimo tras los dos goles consecutivos.
Y como para cerrar la fiesta decana, en la última jugada del partido, un córner para Barracas terminó en Coronel que, desde atrás de mitad de cancha, a casi 70 metros del arco, sacó un zapatazo furioso que voló por todo el cielo de Tucumán y se convirtió en el 4 a 0 final, para estallar un José Fierro ya estallado.
Atlético Tucumán tuvo una más que sólida y convincente actuación y se quitó el traje de revelación para empezar a medirse otro saco. Porque, con más de la mitad del campeonato disputado y con partidos muy complejos sacados adelante, comenzó a mirar el traje de candidato con mucho más cariño.
El próximo partido será clave. Visitará la Bombonera para enfrentar a Boca, para mantener la punta y para demostrar, de una vez por todas, que tantas fechas siendo líder no son casualidad.

