Boca fue derrotado por Universidad Católica de Chile por 1 a 0 en la Bombonera y quedó eliminado en fase de grupos de la Copa Libertadores. Clemente Montes marcó el único gol del partido,
Boca fue eliminado, otra vez de local. Cayó en un partido paupérrimo ante la U Católica y se va de la Copa Libertadores en fase de grupos tras 4 partidos seguidos sin victorias y tras 32 años de no hacerlo.
Los de Úbeda tuvieron un arranque promisorio con algún buen momento y alguna aproximación, pero se fueron diluyendo con el correr de los minutos, Católica se acomodó al partido y marcó un golazo que fue un golpe de nocaut para el Xeneize, que no se pudo recuperar y casi que se fue entregando mansamente a una derrota que se veía venir desde los 10 minutos de la segunda parte.
Sin Bareiro, Costa, Ascacibar ni Merentiel, Úbeda plantó un once un poco mas ofensivo, con Herrera de entrada, y Zeballos y Giménez de arriba, mas Pellegrino en la zaga. Enfrente, una U Católica al cual el empate le convenía para meterse en Octavos de final y con la estadística negativa de que ningún equipo chileno había ganado en la Bombonera en la historia.
Tuvo un arranque prometedor Boca, que salió a buscar el gol que lo metiera en Octavos de Final. Y tuvo un par de aproximaciones con cierto peligro pero sin ser del todo claras.
Así, un par de centros que terminaron en remates de Zeballos y Pellegrino o algún cabezazo de Giménez que se fueron cerca inquietaban al arquero Bernedo pero sin obligar a alguna tapada.
Sin embargo, con el correr de los minutos, el local se fue quedando sin ideas y dependía exageradamente de lo que podía nacer de los pies de Aranda y de un Paredes semi-lesionado.
No sorprendió entonces que Católica se acomodara mejor al partido, saliendo del fondo y dejando de sufrir tanto. Y tampoco sorprendió que, tras una gran jugada de contra tras un tiro libre de Paredes que condujo Zuqui, y que encontró a Montes de cara al arco, que amagó, sacó un derechazo desde afuera del área que se colgó del ángulo de Brey y que ponía en alerta a una Bombonera que empezó a exigir, viéndose en riesgo de eliminación.
Para la segunda parte, Úbeda mandó a la cancha a Velasco por Herrera para buscar mas opciones ofensivas pero a cada minuto sus carencias se agudizaban y no le podía entrar a un equipo chileno que salió al complemento con la única misión de resistir como se pudiera y a aguantar.
Y lo cierto es que Boca no lo inquietó demasiado. Algún remate de afuera del área desviado, algún centro descolgado y no mucho mas para un equipo que no tenia respuestas adentro, que lo que llegaba desde el banco (Romero y Merentiel) tampoco empujaba y lo que venia desde la tribuna tampoco, en una Bombonera sorprendentemente apagada.
Tuvo el empate tras una guapeada de Romero, que ganó dos veces de cabeza para meterla al medio y que Aranda llegó a empujar tras una falla del arquero pero el central Ampuero llegó a despejar en la línea.
Los minutos corrían y el gol no llegaba, tampoco las jugadas de peligro. Ni siquiera tuvo Boca la reacción final, ni el ultimo empuje o los centros a donde fuera y dio la sensación de entregarse a una derrota que se acercaba sin tener argumentos como para evitarla.
Y no pudo hacerlo y Boca quedó eliminado en fase de grupos de la Copa Libertadores, cosa que no sucedía desde 1994, cuando compartió grupo con Vélez, Palmeiras y Cruzeiro.
Fracaso rotundo del Xeneize, que arrancó con dos victorias consecutivas y con buenas actuaciones, pero que aquellas expulsiones en Belo Horizonte y en Guayaquil lo complicaron, aquel penal no cobrado ante Cruzeiro lo privó de esos puntos y hoy no se le cayó una idea ante un equipo que marcó el gol y se aferró con uñas y dientes a la ventaja.
Ahora, Boca se mete en Copa Sudamericana contra O’ Higgins de Chile en 16avos a la espera del sorteo que se realizará mañana en Asunción.
Por lo pronto, y a la espera de lo que seguramente será un mercado de pases movido, probablemente con la búsqueda de un técnico y de una renovación de plantel que se avecina, a Boca el año le empezó a quedar demasiado largo.

