Boca cayó ante Vasco Da Gama por 1 a 0 por el partido de ida de la Semifinal de la Copa Sudamericana en la Bombonera. Adson marcó el gol para la visita, que sufrió la expulsión de Andrés Gómez.
Boca no tuvo puntería y cayó ante Vasco de local en la ida y deberá jugarse el todo por el todo en Rio de Janeiro (por ahora) para llegar a la Final que se disputará en Barranquilla.
El Xeneize jugó un flojo primer tiempo donde se fue en desventaja, aunque en la segunda etapa, entre el empuje y la insólita expulsión de Gómez, estuvo a tiro del empate, pero un sinfín de situaciones falladas lo terminaron condenando a la derrota cuando podria haberse llevado y mereció mínimamente un empate.
Bastantes problemas tuvo Arruabarrena para armar el once con tanta lesión inoportuna en un momento clave de la temporada. Así, sin Paredes y Velasco, sumadas a la ya conocida baja de Aranda, el Vasco sorprendió con Alarcón, Palacios y Valencia como titulares, con el chileno de enganche detrás del ecuatoriano y de Flores, que le sigue ganando la pulseada a Villa.
Y Boca acusó tanta baja, ya que jugó un muy flojo primer tiempo, donde Vasco le dominó la pelota y tuvo las chances mas claras. De arranque, tuvo un remate de Duarte que Montero tuvo que mandar al córner tras una mala salida en el fondo, cosa que sería una constante.
De hecho, de una falla en el fondo terminaría naciendo el único gol del encuentro. Di Lollo, apareado por Duarte, dejó en cancha una pelota que se iba al córner, Gómez tomó el rechazo y mandó un gran centro para el cabezazo de Adson, que ganó en las alturas y puso el 1 a 0 para empezar a darle el golpe en la Bombonera.
Sin poder generar peligro, con un Palacios ausente, un Flores impreciso y Valencia demasiado aislado, Boca sintió mas que nunca la ausencia de Paredes, sin ideas para entrarle a un Vasco que manejaba la pelota con tranquilidad y sin pasar demasiados inconvenientes.
En la segunda etapa, la visita tuvo de arranque una chance clarísima para marcar el 2 a 0 que hubiera puesto todo demasiado cuesta arriba, con una corrida de Paulo Henrique que definió ante Montero pero el tiro se fue apenas al lado del palo.
Y de la nada, el juego le mando un par de señales a Boca para volver a meterlo en partido. Primero, un tiro en el travesaño de Blanco tras un centro para empezar a levantar los ánimos y ver que el empate estaba cerca, y segundo, con la insólita expulsión de Gómez, que se hizo amonestar dos veces en la misma jugada y Piero Maza le mostró la roja.
Desde allí, Boca fue por el empate. Sin demasiado juego, pero con mucho empuje para compensar la falta de ideas. Sin embargo, no pudo marcar en ninguna de las chances que generó, varias muy claras.
Lo tuvo Valencia de cabeza, pero se fue apenas ancho; apenas después, un gran desborde de Flores terminó en pase atrás y disparo de Ascacibar que reventó el travesaño; el ingresado Villa tuvo otra muy clara, pero se le fue alto el tiro tras una buena jugada individual.
Tampoco la fortuna le jugó a favor, tras un desborde de Blanco que terminó en buscapié, la pelota caminó por la línea y nadie llegó a empujarla para poner el empate.
Arruabarrena mandó todo lo que le quedaba a la cancha pero Merentiel tampoco pudo, con un remate que fue despejado casi en la línea; y Ángel Romero fue importante en la última jugada, donde se la bajó a Valencia para que el ecuatoriano definiera casi debajo del arco, pero un cierre providencial de Rodríguez evitó el empate en tiempo de descuento.
Fue derrota de Boca, que sintió las bajas y sufrió su mala puntería y ahora deberá ir a buscar todo a Brasil (seguramente), cuando en Rio de Janeiro (probablemente) visite el Maracana (o vaya uno a saber donde) para buscar otra vez la épica y traerse el pasaje para la gran final.

