Boca derrotó por 1 a 0 a Sportivo Trinidense de Paraguay en la Bombonera, por la fecha 2 del Grupo D de la Copa Sudamericana. Aarón Anselmino marcó el único gol del encuentro.
En un partido altamente complejo, Boca pudo encontrar el gol en la cabeza de Anselmino para quebrar a un duro Trinidense y así quedarse con su primera victoria en esta Sudamericana.
Boca intentó, pero le costó mucho entrarle a un equipo paraguayo que jugó un gran partido pero al que le costó generar peligro, aunque terminó el encuentro apretando al Xeneize contra Romero, aprovechando que quedó con 10 por la lesión de Anselmino.
Pensando en la definición de la Copa de la Liga, Diego Martínez plantó un mix para su debut como local en Sudamericana. Así, defensa suplente, y Pol Fernández, Saralegui, Merentiel y Cavani adentro.
Enfrente, un rival que marcha anteúltimo en su liga y que venía de perder en su debut ante Fortaleza, con un 4-5-1 y (a priori) la idea de llevarse algo de la Bombonera.
Pero el desarrollo que se esperaba en la previa no fue tal. Si bien si Boca se hizo cargo de la pelota y de la responsabilidad de proponer, tuvo enfrente a un Trinidense que no se achicó y salió a jugar de igual a igual, trabando y raspando en mitad de cancha y saliendo a presionar cuando podía hacerlo.
Así, Boca solo conseguía llegar hasta el área por alguna individualidad, pero con poco desborde, ya que sus laterales no lograron desnivelar en todo el primer tiempo.
Lo más peligroso para el local eran las pelotas paradas, en las que ganaba de arriba y hacia revolcar a un Samudio que respondía con seguridad.
Y si bien Trinidense esperaba presto alguna contra, cuando pudo sacarlas no generaron mucho peligro, casi sin exigir a Romero.
Y en la segunda parte se mantenía la tónica, hasta que Martínez movió el banco y mandó a la cancha a Zenón, Advíncula y Blanco.
Con ellos ganó amplitud en ataque y conducción con Zenón, y fue apretando contra su área a un visitante que resistía con aguante.
Samudio tuvo que responder en dos muy claras, ante un cabezazo de Valentini y un córner de Zenón que casi se le mete.
Sin embargo, la tercera fue la vencida. Otro gran centro de Blanco terminó en cabezazo goleador de Anselmino para poner el 1 a 0 y destrabar un encuentro que se había complicado mucho más de la cuenta.
A falta de 20 minutos, Boca pasaba por su mejor momento en el partido, con chances de marcar el segundo y liquidar la historia.
Pero el futbol a veces es caprichoso. Porque Anselmino sufrió una lesión muscular, el Xeneize no tenía más cambios y tuvo que aguantar los últimos 10 con 10 jugadores.
Viendo su oportunidad, Trinidense tiró el resto y le saltó encima a un Boca que tuvo que resistir los pelotazos del elenco paraguayo al que le siguió costando generar peligro y chances claras, pero que lo metió contra su área.
El árbitro uruguayo Tejero fue llamado por el VAR por un posible penal por mano de Advíncula pero desestimó el llamado.
Jugado en el fondo, también quedaba expuesto a alguna contra del local que, de haber estado más fino en alguna corrida, podría haber marcado el segundo y liquidar una historia que lo tuvo en vilo hasta el cierre.
Fue final y victoria del Xeneize, que sufrió por demás pero que se terminó quedando con una victoria clave para sus aspiraciones de quedarse con el grupo.
Con algunos buenos momentos y algunos de zozobra, tuvo un rival complejo que le costó, pero lo pudo sacar adelante y consiguió su primer triunfo.
Ahora, deberá cerrar su clasificación a la próxima ronda de la Copa de la Liga con doble jornada, ante Estudiantes y Godoy Cruz.
