Boca derrotó por penales a Talleres y se consagró campeón de la Copa Argentina. Los 90 salieron 0 a 0, fue expulsado Juan Ramírez.
Boca cierra el año como lo comenzó, gritando campeón. En una final cerradísima en la que abundó la pierna fuerte y el juego brilló por su ausencia, el Xeneize resistió después de quedarse con uno menos tras la expulsión de Ramírez, ante una T que nunca se animó y le quedó grande la final, más aun después de quedar con un hombre más.
Ambos, con sus once de gala. Boca, con la vuelta de Almendra por Montes (con respecto al equipo en Sarandí), mientras que Talleres mandó a la cancha a Auzqui, a pesar de sus molestias en la semana.
Primer tiempo de pura estudio, a pura tensión. Algún mejor tramo de la T, Boca se fue acomodando mejor con el correr de los minutos, pero sin nada de peligro en los ambos.
La única, un remate de Valoyes desde afuera del área en el que Rossi se pasó, no embolsó y la pelota se terminó yendo al córner, a nada de metérsele de carambola.
Muchos pelotazos, muchas infracciones, ritmo muy cortado, sin correr riesgos y, así, todo se fue 0 a 0 al entretiempo.
La segunda parte no fue diferente. Infracciones por doquier, discusiones por todos lados y dos equipos que no tenían ganas de jugar.
Tras dos amarillas en poco menos de siete minutos, Ramírez vio la tarjeta roja. Lo que pudo haber envalentonado a Talleres, lo terminó de retraer y no supo ni quiso aprovecharlo.
Boca comenzó a relegar campo y pelota, haciendo cambios para aguantar el resultado primero, y poniendo ejecutantes para la serie de penales después.
Todo se encaminó para la definición desde los 12 pasos, donde todos acertaron salvo Fértoli, al que Rossi le adivinó el remate, tapó ese segundo penal y, de esta manera, consagrar como nuevo campeón de la Copa Argentina al Boca de Battaglia y darle otro título al Xeneize.
En las finales, poco de merecimiento y mucho de efectividad. Ninguno mereció ganar en los 90 pero, en la serie, Boca acertó sus cinco disparos, Rossi acertó el que siempre acierta y los de Battaglia festejaron.
Metido directamente en fase de grupos de Copa Libertadores y con un mercado de pases donde tendrá muchas cosas para definir por delante, el Xeneize se compró un gran vale de tranquilidad para aprovechar al máximo el receso de verano para reacomodarse, tras algunos días tumultosos.
También se dio el gusto de cerrar el año como lo empezó. Festejando un título.
Boca: Agustín Rossi; Luis Advíncula, Carlos Izquierdoz, Marcos Rojo, Frank Fabra; Agustín Almendra, Jorman Campuzano, Juan Ramírez; Edwin Cardona; Sebastián Villa y Luis Vázquez. Director técnico: Sebastián Battaglia.
Talleres: Guido Herrera; Nahuel Tenaglia, Juan Cruz Komar, Rafael Pérez, Enzo Díaz; Juan Méndez, Rodrigo Villagra; Diego Valoyes, Carlos Auzqui, Ángelo Martino; Michael Santos. Director técnico: Alexander Medina.
Árbitro: Darío Herrera.
Estadio: Madre de Ciudades, Santiago del Estero.